The 2017 Aaron Craft All-Stars

Todos se van, pero algunos importan más que otros. En la interminable lista de jugadores que acaban su trayectoria universitaria cada primavera, los que habitualmente copan más titulares en esta época del año son aquellos que, pese a haber pasado en muchos casos apenas uno o dos años en su respectivo campus, apuntan a ser protagonistas en el Draft de la NBA. El resabiado concepto de “potencial” marca toda la agenda informativa relacionada con el baloncesto universitario durante estas semanas.

Qué mejor momento, pues, para dedicar un brindis a esos muchachos que, durante casi un lustro, han adquirido la categoría de héroes de culto en la irreductible aldea de los fanáticos de la NCAA. Con este altruista fin nacen los Aaron Craft All-Stars, una selección de seniors que se gradúan este curso y que, si bien no serán estrellas de la NBA, han dejado una profunda huella en sus programas y nos han hecho disfrutar en abundancia. En definitiva, hablamos de esos tíos que, en noviembre, te hacen decir: Ahí va, ¿todavía sigue jugando este aquí?

¿Y hay mejor modelo de lo quiere reflejar esta ocurrencia que Aaron Craft? Craft acabó siendo una presencia indisoluble de la camiseta de los Buckeyes, tuvo momentos icónicos en el March Madness, siempre rindió por encima de sus cualidades innatas y, por supuesto, jamás se especuló con que pudiera ir a la NBA. No se puede pedir más.

Antes de anunciar la selección, que evidentemente será del todo subjetiva, ahí van unas cuantas reglas para facilitar el asunto.

REGLA 1 -> Afirmar con un 100 % de seguridad que tal o cual jugador no van a ser drafteados es bastante complicado, pero a falta de un método axiomático me he intentado guiar por lo que dicen los mocks más recientes. Con ellos en la mano, se quedan fuera de los Aaron Craft All-Stars, entre otros, Frank Mason, Josh Hart, Monte Morris o Moses Kingsley.

REGLA 2 -> Una de las sensaciones que intenta reflejar esta columna es la belleza de asociar, instintivamente, una camiseta y unos colores a un jugador. Por esta razón, he decidido obviar a los chicos que se han transferido de una universidad a otra en algún punto de su carrera. O, dicho de otra forma, sólo serán elegibles para los Aaron Craft All-Stars aquellos que hayan completado su periplo universitario en un único college. Aún así, es de justicia saludar aquí a Mo Watson, Deonte Burton, Zach LeDay, Tyler Cavanaugh o Dylan Ennis.

REGLA 3 -> Soy un gran defensor de las mid-majors y creo sinceramente que su peso en el panorama NCAA, especialmente en lo que al March Madness se refiere, debería ser reforzado a conciencia. Pero mentiría si dijera que, en un espacio de cuatro años, veo más partidos de Canisius o de UC Santa Barbara que de Auburn, por muy malos que sean los Tigers. Jugar en una gran liga implica, ante todo, una mayor exposición televisiva y más oportunidades de darse a conocer al público. Y no se puede comparar la forma en que cala (para bien o para mal) en un aficionado un senior de Youngstown State y uno de Colorado. Así pues, he decidido, mal que me pese, que los Aaron Craft All-Stars serán, en principio, jugadores de las majors. Siempre en el recuerdo: E.C. Matthews, Jack Gibbs, Justin Robinson, Dallas Moore, Siyani Chambers, Scoochie Smith o Evan Bradds.

¡Eso es todo! Ahora, con todos ustedes, los inaugurales Aaron Craft All-Stars.

Quinteto inicial

TROY CAUPAIN. G, Cincinnati.
Estadísticas carrera: 9.6 pts / 3.6 reb / 3.8 ast / 1.1 rob / 39.4% TC.
Temporadas: 4 / Partidos: 137 / Récord: 102-35 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 1/0.
NCAA Tournament -> Participaciones: 4 / Récord: 2-4 / Mejor resultado: 2ª ronda (2015 y 2017).

Troy Caupain, uno de mis mayores fetiches de siempre, se retira de Cincinnati como un extraordinario epítome de la filosofía de su técnico, Mick Cronin, y pieza clave en una de las rachas de éxito más consistentes de toda la NCAA. No hay, a primera vista, nada demasiado extraordinario en el juego de Caupain. Y, sin embargo, durante cuatro años ha sido el timón perfecto para un programa excepcionalmente regular.

Lo bonito del baloncesto de Caupain es que es perfectamente consciente de cuáles son sus limitaciones y sus fortalezas. Rara vez intentó excederse en sus tareas y siempre se subsumió en la potencia del colectivo. Nunca fue un gran anotador, pero podía dar un paso ocasional al frente. Jamás se destacó de él una visión de juego fuera de lo normal ni una creatividad inusitada, pero su dirección sólida y su metódica gestión ofensiva le sirvieron para marcar diferencias. Caupain es un homenaje al juego sin alardes, “de entrenadores”, podría decirse. Un absoluto ganador que siempre supo qué era necesario para ganar.

J.J. FRAZIER. G, Georgia.
Estadísticas carrera: 12.5 pts / 3.4 reb / 3.3 ast / 1.3 rob / 40.1% TC.
Temporadas: 4 / Partidos: 130 / Récord: 77-53 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 0/0.
NCAA Tournament –> Participaciones: 1 / Récord: 0-1 / Mejor resultado: 1ª ronda (2015).

En sus últimos dos años de carrera universitaria, Frazier explotó hasta convertirse en uno de los tipos más divertidos de la NCAA. Su éxito colectivo ha estado lejos de sus logros individuales, pero es de agradecer la presencia de baloncestistas como él en una conferencia como la SEC, que lleva varias temporadas sin ser precisamente sinónimo de entretenimiento.

Aunque Georgia no diera mucho de sí, era tremendamente divertido ver a su diminuto base lanzándose una y otra vez contra los interiores rivales, haciendo sangre continuamente desde el tiro libre y tirando triples sin sentido que entraban cuando más falta hacía. Frazier fue un ejemplo de tenacidad y temeridad a partes iguales, capaz de sobreponerse a sus evidentes limitaciones físicas en una de las conferencias con mayor exigencia atlética de la NCAA. Habrá quien diga que su ocasionalmente errática toma de decisiones le costó unos cuantos partidos a Georgia; yo prefiero decir que habría visto muchos menos partidos de los Bulldogs si Frazier no hubiese estado ahí.

NIGEL HAYES. F, Wisconsin.
Estadísticas carrera: 12.4 pts / 5.3 reb / 2.1 ast / 0.9 rob / 44.6% TC.
Temporadas: 4 / Partidos: 150 / Récord: 115-35 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 1/1.
NCAA Tournament -> Participaciones: 4 / Récord: 13-4 / Mejor resultado: Subcampeón (2015).

La de Hayes ha sido una trayectoria increíblemente interesante, un cuento de varios capítulos en el que se mezclan expectativas frustradas con el cumplimiento de un destino ineludible. El Hayes que debuta con Wisconsin en 2013 es un mero suplente que destaca, sobre todo, por unas cualidades físicas poco reconocibles en los recruits de Bo Ryan, que rápidamente adquiere un papel de cierta relevancia en unos Badgers que llegan a la Final Four. El siguiente año, cuando Wisconsin es subcampeona nacional, es el de la explosión ofensiva de Hayes; lanza triples con un 40% de acierto tras no haber intentado ninguno como freshman, gana peso como playmaker y es prácticamente la tercera espada en un conjunto que alcanza un nivel histórico en ataque.

Con la marcha de Kaminsky y Dekker, parecía haber llegado el momento en que Hayes se convirtiera en una estrella con todas las letras. Y fue un sí, pero no. Porque si bien pasó a liderar a los Badgers en anotación, los sistemas ofensivos pasaban a través del novato Ethan Happ, mientras que la nueva referencia en el crunch time era Bronson Koenig. Finalmente resultó que Hayes no estaba equipado, ni técnica ni mentalmente, para ser un macho alfa. Y no pasa nada. Nos quedaremos con la imagen de un jugador altruista, capaz de decidir un partido, más cómodo rodeado de otras estrellas. Antes de marchar, se encargó de disipar toda duda sobre su talento con una memorable actuación en el pasado March Madness. Y no puede olvidarse su valiente posicionamiento en contra del amateurismo económico del baloncesto universitario. Un auténtico college hero.

NATHAN ADRIAN. F, West Virginia.
Estadísticas carrera: 5.7 pts / 3.7 reb / 1.4 ast / 1.0 rob / 41.4% TC.
Temporadas: 4 / Partidos: 140 / Récord: 96-44 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 0/0.
NCAA Tournament -> Participaciones: 3 / Récord: 4-3 / Mejor resultado: Sweet 16 (2015 y 2017).

La historia de Nathan Adrian es inmensamente satisfactoria. Su carrera comenzó con una etiqueta imponente; nacido y criado en Morgantown, era el primer chico en medio siglo en recibir una beca para jugar en West Virginia, la universidad local. Y ello no tardó en convertirse en una pesada losa en su decepcionante año sophomore, cuando una serie de problemas físicos redujeron su impacto ofensivo a la nada, haciendo de su rol de ‘cuatro’ abierto un cero a la izquierda para los Mountaineers.

Fueron Bob Huggins y la invención de ‘Press Virginia’ los factores que salvaron a Adrian. Sin ser ni mucho menos, en apariencia, un gran atleta, Adrian acabó por convertirse en un engranaje fundamental para el radical esquema defensivo de WVU. Su último curso resultó un ejercicio de consagración en toda regla, mostrando una gama de recursos desconocida y destacando como uno de los interiores que más y mejor asistían en la Big XII. Tras llegar a ser detestado por los fans locales, obtuvo su redención y se retiró como uno de los jugadores más queridos por la comunidad de Morgantown.

PRZEMEK KARNOWSKI. C, Gonzaga.
Estadísticas carrera: 9.8 pts / 5.4 reb / 1.1 ast / 1.0 tap / 59.5% TC.
Temporadas: 5 / Partidos: 152 / Récord: 137-15 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 4/4.
NCAA Tournament -> Participaciones: 4 / Récord: 10-3 / Mejor resultado: Subcampeón (2017).

‘Big Shem’ es uno de los triunfadores más atípicos jamás vistos en el baloncesto universitario. Como prototipo, es irrepetible: una auténtica montaña llegada de las llanuras polacas, inabarcable para los encargados de defenderle, dotado de una IQ y una sensibilidad técnica impropias de un hombre de su tamaño. Ha sido protagonista en las temporadas más victoriosas en la historia de Gonzaga, con roles variables pero siempre útiles. Los 137 partidos que ha ganado con la camiseta de los Bulldogs hablan por sí solos.

Karnowski nunca necesitó sentirse la referencia de Gonzaga para ser determinante. Ha compartido cancha con otros interiores de altísimo nivel, desde Kelly Olynyk a Zach Collins pasando por Kyle Wiltjer o Domantas Sabonis. No obstante, ofrecía constantemente a los Bulldogs lo que más necesitaban de él. La lesión que acabó prematuramente con su temporada 2015-16, un drama en su momento, fue en cierto modo una bendición, ya que le permitió formar parte de la escuadra subcampeona de 2017. El mal sabor de boca de su última actuación en la final contra UNC no debe empañar la trayectoria de un tipo extrovertido y afable al que es imposible no adorar. Larga vida a la montaña polaca.

Banquillo

LONDON PERRANTES. G, Virginia.
Estadísticas carrera: 8.9 pts / 2.7 reb / 4.1 ast / 0.9 rob / 40.5% TC.
Temporadas: 4 / Partidos: 138 / Récord: 108-30 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 2/1.
NCAA Tournament -> Participaciones: 4 / Récord: 7-4 / Mejor resultado: Elite 8 (2016).

La resurrección baloncestística de Virginia siempre se asociará a dos nombres: el de su técnico, Tony Bennett, y el de su base durante los últimos cuatro años, London Perrantes. Los frustrados intentos de llegar a la Final Four son la única mancha en el historial de Perrantes, punta de lanza de varios conjuntos extraordinarios en el ámbito defensivo y soberbio mariscal de campo. Las mejores versiones de los Cavaliers vinieron de la mano de talentos como Justin Anderson o Malcolm Brogdon, pero no hubieran sido posibles sin la templanza y buen hacer de un point guard poco dado a exhibiciones individuales y, aun así, indispensable.

KASEY HILL. G, Florida.
Estadísticas carrera: 7.9 pts / 2.4 reb / 3.9 ast / 1.3 rob / 39.4% TC.
Temporadas: 4 / Partidos: 137 / Récord: 94-43 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 1/1.
NCAA Tournament -> Participaciones: 2 / Récord: 7-2 / Mejor resultado: Final Four (2014).

Con Hill se va el hilo conductor entre dos eras de Florida, la que supuso su nacimiento como potencia nacional de la mano de Billy Donovan y la que augura otra larga lista de éxitos con Mike White al frente. Kasey era un valioso suplente en los maravillosos Gators que, tras ganar la SEC con un rotundo balance de 18-0, alcanzaron la Final Four de 2014. Luego le tocó capitanear una difícil transición cuyas primeras alegrías llegaron en su curso senior, consagrado ya como líder espiritual de Florida. Hill puede despedirse con la satisfacción de haber contribuido decisivamente a devolver a su universidad a la senda del triunfo.

PHIL FORTE. G, Oklahoma State.
Estadísticas carrera: 12.9 pts / 2.0 reb / 1.3 ast / 1.2 rob / 41.4% TC.
Temporadas: 5 / Partidos: 135 / Récord: 86-49 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 0/0.
NCAA Tournament -> Participaciones: 4 / Récord: 0-4 / Mejor resultado: 1ª Ronda (2013, 2014, 2015 y 2017).

De Forte llama la atención su falta de éxito en postemporada, aunque no sea realmente achacable a su desempeño. La implosión interna de la potente OKST de 2013, que presentaba un plantillón con Marcus Smart, Markel Brown y Le’Bryan Nash como grandes estrellas, le privó de su mejor oportunidad de brillar en el March Madness. Durante los años siguientes, se dedicó a hacer lo que mejor sabe: meter muchos puntos, meter muchos triples y entretener al respetable. Tras perderse casi toda la temporada 2015-16 por lesión, supo ceder galones como senior a la incipente camada comandada por Jawun Evans y se adaptó de maravilla al papel que le tenía reservado el divertidísimo sistema diseñado por Brad Underwood. Se le recordará con cariño.

STEVE VASTURIA. G, Notre Dame.
Estadísticas carrera: 10.2 pts / 3.0 reb / 2.4 ast / 0.9 rob / 43.8% TC.
Temporadas: 4 / Partidos: 137 / Récord: 93-44 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 0-1.
NCAA Tournament -> Participaciones: 3 / Récord: 7-3 / Mejor resultado: Elite 8 (2015 y 2016).

Otro secundario de lujo, en este caso como elemento fundamental para comprender la exitosa transición de Notre Dame a la exigente ACC. Vasturia llegó a South Bend como un mero tirador y se va como un jugador multidimensional, que progresivamente ha ido ganando peso como defensor y generador de juego, absorbiendo el legado de figuras como Jerian Grant o Demetrius Jackson. Los Fighting Irish de los años recientes han destacado, sobre todo, por ser un rival siempre temible en el NCAA Tournament, lo que refleja el carácter competitivo de un muchacho que nunca se sintió inferior al adversario, toda una extensión sobre el parqué de la personalidad ganadora de Mike Brey.

ANDREW CHRABASCZ. F, Butler.
Estadísticas carrera: 9.9 pts / 3.9 reb / 2.0 ast / 0.8 rob / 47.2% TC.
Temporadas: 4 / Partidos: 128 / Récord: 81-47 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 0/0.
NCAA Tournament –> Participaciones: 3 / Récord: 4-3 / Mejor resultado: Sweet 16 (2017).

Chrabascz fue uno de los últimos recruits que hizo Brad Stevens para Butler y, en buena lógica, ha sido uno de los jugadores más butlerescos nunca vistos. Ha logrado salir airoso de dos retos hercúleos: la complicada sucesión de Stevens y el traslado del programa a la Big East, un enorme cambio de registro viniendo de la Horizon League. Chrabascz fue creciendo de la mano de los Bulldogs y se guardó lo mejor para el final, convertido en la atípica referencia interior de la escuadra que alcanzó el Sweet 16 en el NCAA Tournament de 2017. Las penalizaciones impuestas por su escasa capacidad física las suplió con inteligencia y sabiduría baloncestística, y demostró en el March Madness que podía ser un dolor de cabeza para las defensas rivales. Si la Butler Way realmente existe es, sin duda, por jugadores como Chrabascz.

AMILE JEFFERSON. F/C, Duke.
Estadísticas carrera: 7.2 pts / 6.3 reb / 0.9 ast / 0.9 tap / 62% TC.
Temporadas: 5 / Partidos: 150 / Récord: 124-26 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 0/1.
NCAA Tournament -> Participaciones: 4 / Récord: 9-3 / Mejor resultado: Campeón (2015).

Es fácil odiar todo lo que viene de Duke, pero si hay alguien que ha escapado a ese patrón es Amile Jefferson. En los tiempos en que Coach K ha abrazado definitivamente el método del one and done, Jefferson ha completado nada menos que cinco campañas en Durham, en las que ha vivido sinsabores como la histórica derrota ante Mercer en el NCAA Tournament de 2014 y alegrías como el título del año siguiente. A menudo, a Jefferson le correspondió una tarea ingrata: apuntalar la pintura de una Duke habitualmente débil en las inmediaciones del aro. Puede decirse que cumplió, y con creces. Aunque dejó que el brillo se lo llevaran otros, es innegable que los fans de los Blue Devils echarán de menos a aquel que jamás mostró ansias de protagonismo.

KENNEDY MEEKS. C, North Carolina.
Estadísticas carrera: 10.3 pts / 7.3 reb / 1.0 ast / 1.1 tap / 55.4% TC.
Temporadas: 4 / Partidos: 144 / Récord: 108-36 / Títulos de conferencia (LR/Torneo): 2/1.
NCAA Tournament -> Participaciones: 4 / Récord: 14-3 / Mejor resultado: Campeón (2017).

Demasiado lento, demasiado gordo, demasiado falible. Todo esto se ha dicho de Meeks, y todo ello ha resultado ser mentira. Para mí, se retira como uno de los interiores más disfrutables del pasado lustro, un reboteador incansable con un fantástico sexto sentido para montar contraataques desde el aro propio con pases de campo a campo. ¿Su career high de puntos? Los 25 que le endosó a Oregon en la semifinal nacional de este año, que también supuso uno de los cinco partidos del NCAA Tournament en los que cogió diez o más rebotes. Take that for data.

Menciones honoríficas

Jabari Bird (Cal), Matt Jones (Duke), Malcolm Hill (Illinois), Peter Jok (Iowa), Zak Irvin y Derrick Walton Jr. (Michigan), Gavin Schilling (Michigan State), Jordan Woodard (Oklahoma), Sebas Sáiz (Ole Miss), Michael Young (Pittsburgh), Bryce Alford y Jordan Hamilton (UCLA), Luke Kornet (Vanderbilt) y Bronson Koenig (Wisconsin).

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