LeBron y los Lakers van a más: cuarta victoria en cinco partidos

No fue un partido bonito, desde luego. No fue ni mucho menos espectacular (más bien todo lo contrario) y ni siquiera fue eléctrico, como se podían esperar de Kings y Lakers, dos equipos que están jugando a ritmo de tren de alta velocidad, para bien y para mal, en este arranque de temporada. En back to back tras ganar a los Wolves con mucho trabajo, los Kings dieron la de arena en una temporada en la que estaban promediando casi 118 puntos por noche: solo 86 ante su intimísimo enemigo del Pacífico, unos Lakers que se permitieron una noche más o menos plácida (86-101 final) y que se colocan en 6-6, con cuatro triunfos en cinco partidos tras verse 2-5. Esta noche reciben, y en el Staples, a los Hawks. Un partido que deberían ganar y que les pondría por encima del 50% de triunfos en una temporada en la que empezaron 0-3.

Los Lakers defendieron mejor. La llegada de Tyson Chandler (20 rebotes en dos partidos) ha sido una bendición para un equipo que se partía por el centro en los minutos en los que JaVale McGee se sentaba en el banquillo. Por físico y experiencia, Chandler está cambiando la dinámica atrás de una rotación que hasta ahora siempre había encajado al menos 110 puntos y que ya no tiene un enorme déficit de centímetros durante tramos largos de los partidos. A veces un pequeño ajustes supone mucho, y así puede ser en este caso (con solo dos partidos como temprana muestra, claro). Los Kings ayudaron, visiblemente cansados, erráticos (19 pérdidas) y sin puntería (6/25 en triples). Solo peligrosos cuando De’Aaaron Fox (21 puntos) se quedaba en los cambios con Kuzma, al que abrasó en varias jugadas, y con unos buenos minutos en el último cuarto de Marvin Bagley (13+3). Ahora están 7-6, todavía en positivo.

LeBron James jugó comodísimo y esta vez no tuvo que alargar sus minutos en el último cuarto. Se quedó en 31 y anotó 25 puntos con un 10/18 en tiros y tres triples. Cogió 7 rebotes y dio 2 asistencias que habrían sido muchas más con mejores receptores para sus pases. Lonzo Ball, sobre todo, ensució la estadística del equipo con un 0/6 en triples y un 2/10 total, si bien aseguró después del partido que había jugado con un tobillo tocado. Brandon Ingram aportó en un par de momentos importantes aunque sigue recluyéndose en tiros de bajo porcentaje para él (12 puntos, 5/17) y la segunda unidad tuvo un anoche plácida con buena presencia de Hart, muchos minutos de Rondo y un par de triples de Stephenson para asegurar el triunfo en el último cuarto.

Sin ninguna floritura, los Lakers ganaron. Aunque se dieron un par de sustos: los Kings convirtieron un 22-38 en un 44-50 al descanso y llegaron hasta el 54-55 en el tercer cuarto. Pero no cogieron nunca ritmo de ataque y se cayeron definitivamente en el arranque del último cuarto: 3 puntos en cinco minutos y medio y 68-88. Ya no hubo vuelta atrás y los Lakers ganaron y, todavía sin sensaciones de equipo de primer nivel, van adquiriendo cierta solidez. Poco a poco.

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