¡Doncic, lanzado al estrellato! Remonta él solo el partido y desquicia al MVP de la NBA

Quizás el partido más brillante hasta ahora, que no el más decisivo ni siquiera el mejor, de Luka Doncic en la NBA había sido en Houston ante los Rockets. No fue, como digo, su mejor actuación, pero sí en la que se vio al Doncic más estelar, el más inalcanzable, el más suelto. Los Rockets y los Mavs son del mismo estado, Texas, y de la misma división, Suroeste, por lo que se ven como mínimo cuatro veces cada campaña. El actual MVP de la NBA, James Harden, se estará arrepintiendo

Los Mavericks continúan con la excelsa racha en casa, 11 partidos ganados y sólo 2 perdidos, y siguen sorprendiendo en la Conferencia Oeste. Los Rockets no es que estén boyantes, pero todavía están por encima de ellos en cuanto a favoritismo se refiere. 107-104 terminó este encuentro después de una remontada protagonizada enteramente por Luka Doncic, que logró un parcial de 11-0 con 11 puntos de sus manos en dos minutos para hacer creer a propios y extraños de que él ha llegado a la NBA para marcarla con su rúbrica.

Empezó más timidón el esloveno, destacando mucho menos por su anotación y más por la distribución para sus compañeros en los primeros minutos. De hecho, era el encargado de defender a James Harden. Cuando 'The Beard' entró en calor en el segundo periodo, tras un triple con la mano del joven europeo casi en el balón, pareció decirle: "Deja algo para mí también, hombre". Ni él se imaginaba cómo se la iba a devolver. Carlisle vio tras esa acción que debía hacer un cambio en esa asignación si quería tener opciones, y puso a Matthews y Brunson en distintas fases a defender al '13': de ellos dos puede que se destaque su actuación en ataque, ya que con Doncic fueron los mejores en ello (21 y 14 puntos, respectivamente), pero su trabajo en defensa con todo un MVP no es moco de pavo.

La segunda parte fue más para los visitantes. A los puntos de Harden se estaba uniendo también el fantástico tempo de Chris Paul y algún 'Capelazo', pero fuera de estos tres jugadores ninguno otro parecía tener su mejor noche. La rotación volvió a ser corta y los que entraron no ayudaron como Mike D'Antoni, desesperado ya con demasiadas cosas, esperaba.

Pero el partido era para Luka Doncic. Poneos en situación: 94-102 a falta de 2:50 para el bocinazo final. Un triple desde la esquina daba inicio a la locura (97-102). Después, paso atrás desde ocho metros para que Capela no pudiera taponar su segundo triple (100-102). En la siguiente, penetración con frenazo que dejó a P.J. Tucker atónito y canasta por elevación (102-102). Y en la última, otra vez frente a Clint Capela, un paso atrás larguísimo de esos que tanto se le criticaban en el Real Madrid y que está puliendo cada vez más daba como resultado otro triple más (105-102). Harden puso a uno a su equipo con una jugada en la que los árbitros debieron señalar pasos, pero era la única de seis acciones en esos tres últimos minutos -cuatro fallos en el tiro, rozar la flagrante en su última defensa y casi perderla en su último ataque- que se le dio como positiva pese a que ya llevaba 35 puntos. A Doncic le hicieron un dos contra uno para que ya no pudiera meter más, pero una puerta atrás de Jalen Brunson tras un sabio pase de Jordan ponía el que sería el definitivo 107-104. Wesley Matthews no sentenció en los tiros libres y los Rockets tuvieron la opción de empatar, pero el triple de Eric Gordon no entró y los Mavericks gozaron felices junto a la que ya es su máxima esperanza.

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