Betis y Bilbao jugarán la Copa Princesa en Sevilla

El Betis, que lleva 14 victorias seguidas y ha cogido velocidad supersónica hacia el regreso a la ACB, y Bilbao Basket jugarán la Copa Princesa la segunda semana de febrero en la capital andaluza, es decir, pondrán en liza un buen comodín para asaltar el ascenso con más ventaja, porque el que levante el trofeo tendrá campo a favor en desempates de los playoffs quede donde quede clasificado. En la última jornada de LEB Oro parecía que nadie quería esa pugna por el primer trofeo. Perdieron tres de los cuatro primeros, los perseguidores del equipo verdiblanco. Y uno de ellos, el Huesca, de forma escandalosa, por 34 puntos en Valladolid. Tanto el equipo aragonés como el vizcaíno se quedan a tres partidos de los sevillanos y el Palencia, cuarto clasificado, a cuatro. Si lo saben gestionar los chicos de Curro Segura tendrán media ACB en la mano.

Miribilla asistió a una matinal de taquicardia. Recibía a un filial y ya se sabe cómo se comportan este tipo de satélites de grandes equipos. El Barça B desborda frescura, ilusión, juego desenfadado. Se basa en un triángulo: el argentino Bolmaro, Aleix Font al que algunos quieren ver como la nueva Bomba, y Rawson, un cuatro con una mano espectacular. Tienen mucho talento individual, no paran de moverse y el balón va pasando de manos para tiros en los primeros segundos de posesión, y aunque es cierto que se arrugaron algo cuando ocho mil gargantas apretaron su joven e intrépido espíritu, al final pudieron sobrevivir porque Salgado falló un tiro que podía haber conducido a la prórroga. Un partido de sube y baja concluyó con una jugada estrambótica: Figueras sacó de banda con 82-84 y trató de ceder a Bolmaro, pero este no pudo agarrarla. En el suelo porfió con Schreiner y los colegiados castigaron al argentino con falta, pero entendieron que no había posesión y la falta fue en ataque, así que no hubo tiros libres, entre el desconcierto local. La jugada murió en el tiro de dos por elevación de Salgado lo escupió el aro.

Era el colofón a una merecida derrota del Bilbao, porque el equipo entró mal en el partido, ofreció ayudas muy largas y permitió que las promesas azulgrana engrasaran su gatillo. En el tercer cuarto echó en falta tiros libres (seis falló para un total de 15). El Barcelona marcó el ritmo en todo instante, cerrándose en defensa para comer los espacios en el pick and roll, y concedió tiros desde la periferia. Edu Martínez (sigue teniendo mucha confianza en minutos decisivos aunque no acaba de afinar el punto de mira) y Huertas no tuvieron su día. Entre Salgado y Lammers encendieron la esperanza cuando el marcador lanzaba un 63-73 a falta de 6:33. Pero el futuro azulgrana (bueno si alguien en la cúpula le da por ofrecer a la cantera una oportunidad de nuevo) dio un paso al frente.

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