‘La ley de los baños’: el ataque a la comunidad gay que le costó a Charlotte el All Star de 2017

La edición número 68 del All Star Weekend se celebra en Charlotte. Por segunda vez: en 1991 el epicentro fue el Charlotte Coliseum, esta vez es el Spectrum Center, donde se jugará el segundo All Star Game en el que no habrá enfrentamiento Conferencia Este contra Conferencia Oeste sino los equipos elegidos a pies por dos capitanes. El año pasado en el Staples Center fueron LeBron James (Este) y Stephen Curry (Oeste). Ahora repite LeBron pero esta vez en el Oeste, mientras que el capitán desde el Este es el griego Giannis Antetokounmpo.

Pero este All Star tendría que haberse celebrado en Charlotte en 2017, año en el que la cita se acabó trasladando a Nueva Orleans por culpa de la ley conocida como Public Facilities Privacy and Security Act (o House Bill 2, o HB2), muy contraria a los intereses de la comunidad gay en Carolina del Norte.

Esa ley, aprobada en Carolina por el gobernador republicano Pat McCrory, daba teóricamente mayor poder de decisión a los empresarios y dueños de negocios pero lo que hacía en la práctica era suspender garantías contra la discriminación por razones de género y orientación sexual, que pasaban a ser menores que las que sí se mantenían intacta por cuestiones de raza, religión y edad. Una de los puntos más polémicos de la ley era el llamado bathroom bill, por el que las personas transgénero dejarían de poder elegir cuarto de baño en los lugares públicos según la opción con la que más se identificaran sino que tendrían que ceñirse a la que coincidía con su certificado de nacimiento. En teoría, esta ley pretendía recortar las opciones de ataque de depredadores sexuales. Pero acabó trayendo muy mala prensa, y consecuencias económicas, para Carolina del Norte. Y para Charlotte: el comisionado Adam Silver avisó primero y ejecutó después el cambio de sede del All Star 2017 de la NBA, que se fue a Nueva Orleans.

McCrory salió de la administración de Carolina del Norte, la ley cambió (para muchos no lo suficiente) y la NBA volvió a dar el All Star a Charlotte, esta vez en 2019 ya que el de 2018 ya era oficialmente de Los Ángeles. La nueva ley acababa con el bathroom bill aunque también limitaba, esa ha sido una de las mayores críticas, las opciones contrarias a la discriminación. “El cambio en la ley no significa que se haya resuelto del todo lo fundamental pero después de considerar todas las opciones, vamos a permitir que Charlotte acoja el All Star Weekend de 2019. Tenemos que asegurarnos de que nuestros eventos se desarrollen con políticas claramente contrarias a cualquier discriminación. Creemos que el All Star será una gran ocasión para demostrar nuestros valores de igualdad e inclusión. Y desde Carolina del Norte podemos ir hacia un esfuerzo a nivel nacional hacia la igualdad de la comunidad LGTB”, aseguró Silver.

La NBA dejó claro que no trataría con ningún tipo de negocio que aplicara políticas discriminatorias y que iba a trabajar con las asociaciones LGTB de Carolina del Norte. Ahora, algunos creen todavía que el cambio en la ley no fue todo lo profundo que debería haber sido antes de que la NBA cambiara de posición con respecto a este All Star. Pero la mayoría sí reconoce el papel de la NBA a la hora de agitar la conciencia social a nivel nacional, una ola que ayudó a la derrota electoral del gobernador McCrory, cercano a Donald Trump.

 

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