Yusta llama a la puerta

El Madrid tocó suelo tras el fragor copero y repunta ahora. Ha cogido impulso y se ve en duelos como el de la semana pasada ante el Fenerbahçe, con toda la artillería y máxima motivación. O el de Moscú el jueves (201 puntos entre ambos). Pero también en partidos como el de este domingo, con bajas y rotaciones (mención especial para Yusta) ante un Baxi Manresa que es la revelación del curso junto al Joventut. Un rival con músculo fuera de casa, que fue arrasado por los de Laso en apenas medio cuarto, entre el minuto 5 y el 10. Un cañonazo de 18-2 que determinó la victoria blanca y permitió enmascarar un mal segundo acto del Real (17-25) con hasta cinco pérdidas de balón que dieron una tibia esperanza a los de Peñarroya: 46-38.

Ilusión visitante que se desvaneció tras pasar por los vestuarios: 61-40. Santi Yusta salió en tromba entonces, como lo había hecho de salida en el quinteto titular. Lleva dos partidos seguidos con minutos en la Euroliga (no había debutado aún) y en la ACB demuestra a diario que se puede contar con él. Compromiso, actitud defensiva, buenas piernas para encarar el aro en carrera y mejora constante en el tiro. El Palacio se lo reconoció cuando se fue al banco con cuatro faltas (66-43, minuto 29). Luego volvería para cerrar una tarjeta con 17 puntos y 7 de 8 en el tiro.

El alero madrileño llama a la puerta en una plantilla en la que cada jornada se quedan fuera cuatro jugadores, dos de ellos fijos siempre (o casi): el canterano Pantzar y Kuzmic. Les acompañaron esta vez Ayón y Randolph, mitad lesionados, mitad reservados para la semana que se avecina, una de aúpa con doble compromiso europeo (Milán y Baskonia) y un Madrid-Barça el domingo 24 que puede decidir el liderato liguero.

Deck y Reyes, de pívots

Dos ausencias interiores que llevaron a Laso a salir con Thompkins y Tavares y a subir de puesto a Deck y a utilizar a Reyes de ‘cinco’, que andaba de estreno: 39 años. Sufrieron algo en el rebote ante Lalanne y Sima, aunque dieron dinamismo para cargar la bala de cañón que rompió el pulso en el primer acto. Luego todo fue mantener la inercia con fases de buena concentración defensiva y alguna virguería para que la grada lo gozara.

Saltó a pista Prepelic a falta de 5:47 (78-46) y Kuzmic, decíamos, lo vio en chándal. Sano, pero no inscrito en la ACB, así que Laso no quiso gastar un cambio (limitados a 15 durante la temporada) para deshacerlo luego en siete días frente al Barcelona. El resultado final (91-57) fue un borrón en una campaña modélica del Manresa, que acusó las ausencias de Corey Fisher y Pere Tomàs. El Madrid leyó el libro que le tocaba con la avidez de Yusta mientras miraba de reojo al horizonte. Le aguardan tres grandes desafíos en cinco días, de miércoles a domingo. Se le ve preparado.

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