El Zalgiris gana al Madrid, pasa y deja fuera al Olympiacos

Este viernes se completa la última jornada de la fase regular de la Euroliga, cuatro partidos ya sin nada en juego. La victoria del Zalgiris en Madrid lo decidió todo, el octavo clasificado y los cruces. El premio gordo fue para el Zalgiris que hace unas jornadas parecía desahuciado y se ha colado con prestancia en el playoff de cuartos. Otro milagro de Jasikevicius y su equipo, que acabó tercero la pasada campaña y en esta ha completado una remontada final asombrosa: seis victorias consecutivas, la última en la pista del actual campeón.

Es cierto que el Madrid no se jugaba nada, era tercero pasara lo que pasara, y, además, antes del descanso ya sabía que su rival sería el Panathinaikos del sideral Calathes (primer triple-doble en 13 años). Fue capaz, pese a todo, de igualar la energía de un Zalgiris entregado a la causa de la clasificación, con decenas de seguidores en las gradas del Palacio de Goya, y de remontar 16 puntos cuando nadie lo veía factible. Perdía por 45-61 a falta de 12 minutos y siete después igualaba el marcador a 74 con un parcial de 29-13. Y poco después se ponía por delante: 77-76, restaban 4 minutos.

Prepelic había estado al mando de la reacción, rescatado del final del banquillo por Laso para tratar de que se entone. Y lo hizo. Deberá dar relevos a Campazzo en lo gordo en ausencia del lesionado Llull, que tiene muy difícil jugar los cuatro primeros partidos ante el PAO. El esloveno buscó el aro y, más aún, conectó de maravillas con Tavares, que lo bordó: 22 puntos y 10 de 10 en el tiro. Y no solo con los mates o alley-oops habituales, sino con canastas de bastante dificultad en la zona y muy buenos ganchos (32 de valoración). Muy brillante en ataque. Sin embargo, Brandon Davies le arrebató la victoria y el premio (momentáneo) de MVP de la jornada. Muy fino toda la noche (27 tantos, 10 rebotes y 34 de valoración en 26:31 en pista), el americano dio un recital en el desenlace. Tres canastas seguidas dieron el empujón definitivo al Zalgiris.

El equipo lituano había entrado de salida en un intercambio de canastas que no complacía a su entrenador (27-25). Supo cambiar el paso en defensa en el segundo cuarto (10-21) y luego resistir el arreón de orgullo blanco para lucir escudo y pecho estirado bajo la meta. Otro gran éxito del club con menos presupuesto (10,7 millones de euros) de los once que cuentan con plaza fija en la Euroliga. Su clasificación deja fuera al Olympiacos, al que condena la derrota del Madrid. Como condenó hace un año al Real el tropiezo griego con el Zalgiris otra vez de por medio. Su traspié entonces dejó a los blancos sin factor cancha. No vean fantasmas ahora: el Madrid sin Llull, Rudy y Deck salió a ganar y casi lo consigue, le lastró su desacierto en los triples (4 de 21). A uno le iba la vida y a otro no y eso siempre marca. El 16 de abril arranca lo mejor, las eliminatorias.

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