Bucks-Celtics: llega la hora de la verdad para Kyrie y Giannis

A pesar de la evidente diferencia y regularidad mostrada por ambos bloques durante todo el año, la eliminatoria en la que se enfrentarán Milwaukee Bucks con Boston Celtics apunta a ser, seguramente, la más impredecible de las cuatro semifinales de los playoffs de NBA. Por un lado están los Bucks, uno de los equipos con mayor solidez y potencial de la liga, tanto ofensiva como defensivamente (solo han perdido 8 partidos en el Fiserv Forum este año). Por el otro, unos Celtics bastante irregulares a lo largo de la temporada, pero con una plantilla rebosante de talento y capaz de transformarse a la hora de afrontar estas eliminatorias. Será la prueba de fuego para un Giannis Antetokounmpo que está firmando un curso brutal y que llega mejor que nunca al choque, hasta ahora, más importante y difícil de su carrera. En el lado opuesto está la mejor versión de un Kyrie Irving que está demostrando, a pesar de las dudas generadas con un futuro lejos de Boston, ser un líder tremendo en los momentos decisivos.

Los precedentes en playoffs

1973-74, finales de la NBA: Celtics 4 - 3 Bucks

1982-83, semifinales de Conferencia: Bucks 4 - 0 Celtics

1983-84, finales de Conferencia: Celtics 4 - 1 Bucks

1985-86, finales de Conferencia: Celtics 4 - 0 Bucks

1986-87, semifinales de Conferencia: Celtics 4 - 3 Bucks

2017-18, primera ronda de Conferencia: Celtics 4 - 3 Bucks

Para analizar la rivalidad entre ambas franquicias en playoffs hay que remontarse hasta los años setenta. Curiosamente la primera vez que se vieron las caras fue en una final de la NBA, en la que John Havlicek, fallecido hace pocos días, terminó convirtiéndose en el MVP de las finales. Por aquel entonces, Detroit, Milwaukee y Chicago se encontraban en la Conferencia Oeste, de ahí que se diera este choque en la lucha por el anillo. En la década de los ochenta se potenció la enemistad entre ambos equipos, llegándose a ver las caras hasta en cuatro ocasiones en cinco temporadas. En medio de la rivalidad Larry Bird-Magic Johnson, aparecían unos Bucks liderados por Sydney Mocrief en la pista y Don Nelson en el banquillo, los cuales solo pudieron ganarles en uno de esos cruces. El año pasado, tras tres décadas de espera, se repitió este enfrentamiento. Uno que terminó siendo durísimo pues ningún equipo perdió en su feudo y la eliminatoria terminó decidiéndose en el TD Garden de Boston, con un 112-96 que sirvió para dar el pase a los de Massachusetts. Las sensaciones son idénticas en esta ocasión, aunque la ventaja de campo la tienen los de Wisconsin.

Milwaukee Bucks

Ni el más iluso podría imaginar a principio de temporada los resultados, el juego y las sensaciones que contagia el bloque dirigido por Mike Budenholzer. Los refuerzos que han firmado durante el curso han sido para potenciar la segunda línea (Pau Gasol y Niko Mirotic principalmente) y aportar un plus de experiencia de la que puede carecer la plantilla en este tipo de enfrentamientos. Por el momento, no han mostrado ni un síntoma de debilidad y han arrasado en la serie de primera ronda a unos Pistons claramente inferiores. Ahora, en semifinales, les llega la oportunidad para vengarse de unos Celtics que les dejaron fuera el curso pasado. Si consiguen imponerse en este cruce, muy pocos serán los que duden de este equipo como uno de los claros candidatos al anillo. Su líder, Giannis Antetokounmpo, está en el mejor momento de su corta carrera y se mantiene como uno de los dos favoritos para hacerse con el MVP (junto a Harden). El griego es un puntal tanto en ataque como en defensa y la compenetración que muestra con sus compañeros es total. Este bloque es capaz de orbitar a la perfección alrededor de su estrella, sea cual sea el rol o la posición que tome Giannis en cada momento del partido. Son muy sólidos en defensa y cuentan con una variedad tremenda a la hora de atacar el aro. El equilibrio que ofrece Malcolm Brogdon, la tremenda mejora de Eric Bledsoe y la regularidad de Khris Middleton (clave en los playoffs del año pasado) son otros de los factores que hacen que este equipo funcione como lo hace. 

Boston Celtics

La metamorfosis de este bloque a la hora de la verdad es uno de los factores que hacen que esta eliminatoria apunte a estar más equilibrada. En una temporada en la que contaban de inicio con Gordon Hayward y Kyrie Irving, ausentes en la parte importante del curso pasado, se mostraron mucho más irregulares que en la anterior (fueron segundos tras los Cavs y este año han peleado hasta el final por la cuarta plaza). Por aquel entonces fueron jugadores como Jayson Tatum, Marcus Morris o Terry Rozier III los que cargaron con los galones de esta franquicia, llegando hasta la puerta de la gran final, la cual les cerró LeBron James. Un año después afrontan estos playoffs con la enfermería vacía y con un impoluto 4-0 a los Pacers en su primera serie. A pesar de ello, ninguno de los cuatro partidos lo ha ganado de manera holgada (por más de 10 puntos) y en varios de ellos han tenido que remontar tras un mal primer tiempo. Esas concesiones las pueden pagar muy caras ante un rival tan sólido como al que tienen delante, pero precisamente es ante estos rivales cuando se crecen y muestran su mejor versión. Para ello contarán con un Irving que está firmando el promedio anotador más alto de toda su carrera. La calidad de este jugador es incuestionable y es capaz de contagiar su intensidad al resto del grupo. A su lado contará con jugadores muy importantes como Marcus Smart o Al Horford, tremendamente influyentes en defensa. Jayson Tatum y jugadores de segunda línea como Marcus Morris o Jaylen Brown también pueden tener un papel importante en este cruce. 

La clave

Como ya se ha dicho anteriormente, la serie entre Bucks y Celtics apunta a ser la más impredecible de todas. Por el factor cancha y las sensaciones de solidez durante todo el curso, los Bucks apuntan ligeramente a ser los favoritos pero, visto lo visto, el choque puede irse perfectamente a los siete partidos y resolverse por pequeños detalles. A pesar de ello, hay dos factores que pueden jugar un papel crucial: la defensa y el duelo de entrenadores. Los Celtics están obligados a mostrar una intensidad brutal para secar el juego rival (destacando el papel de Irving o Smart) y muchas de las opciones de este equipo pasan por marcar sólidamente a Antetokounmpo. Ahí entrará el papel de los técnicos. Stevens cuenta con más experiencia que Budenholzer y puede que sorprenda a la hora de buscar reducir al mínimo los daños que pueda ocasionar The Greek Freak. Por contra, el talón de Aquiles de los de Boston es la tremenda dependencia que genera Irving. Si los Bucks son capaces de pararle los pies, sus opciones crecerán bastante más.

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