Los playoffs de Jokic ya forman parte de la historia de la NBA

Los Denver Nuggets cayeron la pasada madrugada ante los Portland Trail Blazers en un partido histórico. El encuentro, que permitió a la franquicia de Oregón ponerse 2-1 en la eliminatoria, fue el primero con 4 prórrogas en playoffs desde 1953, una rareza que permitió al aficionado disfrutar de un choque para los anales. El duelo tuvo de todo: clutch shots, tensión, triples imposibles, fallos inexplicables... Un partido emocionante de principio a fin entre dos equipos que luchan por alcanzar una finales de Conferencia que no juegan desde hace mucho tiempo (desde el 200 en los Blazers y desde 2009 los Nuggets) y que sería un regalo para cualquiera de los dos proyectos.

Tanto en este partido como en el resto de la serie, hubo un nombre propio: Nikola Jokic. El serbio se está reivindicando en playoffs y está realizando un gran esfuerzo para mantener a su equipo vivo. Ya lo hizo ante los Spurs y lo está haciendo también ante los Blazers, contra los que jugó 65 minutos en este último duelo (cuarta mejor marca de la historia en post temporada), consiguiendo además un triple doble, lo que no fue suficiente para que su equipo consiguiera la victoria.

La fase final que está cuajando el pívot ya forma parte de la historia de la NBA. Tras unos primeros partidos dubitativos en primera ronda, Jokic explotó en el cuarto encuentro ante los Spurs, en el que se fue hasta los 29 puntos, 12 rebotes y 8 asistencias. El jugador estaba siendo cuestionado en estos duelos iniciales, y no terminaba de encontrar su mejor toque de muñeca mientras que mostraba un flojo nivel defensivo. A partir de entonces, el serbio ha mejorado sus prestaciones y se ha establecido como el líder que los Nuggets necesitan... y como el jugador franquicia de los Nuggets, que con él en sus filas tienen un gran futuro por delante.

Para poner en relieve lo que el joven baloncestista está haciendo en las presentes eliminatorias por el título, solo tenemos que mitrar sus estadísticas. Está en casi 25 puntos, 12,6 rebotes y más de 9 asistencias. Firma casi un 50% en tiros de campo, cerca del 40% en triples y el 85% en tiros libres. Unas estadísticas bestiales para un hombre que además ha sumado 3 triples-dobles, 5 dobles-dobles y un partido de 43 tantos ante los San Antonio como anotación máxima. Números impresionantes que le dejan como uno de los mejores debutantes de siempre en la fase final.

Si lo comparamos con una leyenda como Magic Johnson, que llevó a su equipo al campeonato en su debut en playoffs (en el que era además su año rookie), vemos que el base de los Lakers se quedó en 18+10,5+9,4 y con peores porcentajes tanto en triples como en tiros libres (mejores en tiros de campo). Siempre es difícil sacar conclusiones de este tipo de comparaciones, pero es una buena referencia para comprobar la magnitud de lo que está haciendo el pívot de los Nuggets. De hecho, Jokic se ha convertido en el primer jugador en sumar tres triples-dobles en sus primeros 10 partidos de playoffs desde Magic ese mismo año (1980).

Ya conocíamos la increíble capacidad de pase que posee el serbio, pero las 9,1 asistencias por choque le dejan como el segundo mejor pasador de las eliminatorias tras Westbrook (10,6) y como el center con más asistencias por partido (Horford y Embiid están en 4,1 y 3,4 respectivamente). De entre los hombres altos, solo Draymond Green se acerca a esta estadística, aunque está claramente por detrás del hombre fuerte de los Nuggets (7,9). 

Además de esto, Jokic demuestra cada noche ser un jugador polivalente, capaz de hacer daño desde el exterior, postear ante casi cualquier defensor e incluso actuar de playmaker en varias fases del juego, encontrando muy bien a sus compañeros. También hemos podido observar como el resto de la plantilla de Denver le busca en los momentos importantes, y a pesar del tiro libre fallado (en un momento clave) ante los de Terry Stotts la pasada madrugada, se ha establecido como uno de los líderes del equipo en los instantes clave de los partidos.

Es difícil saber como se va a resolver la eliminatoria ante los Blazers, pero lo que está claro es que Jokic es un jugador que ha venido para quedarse. Con solo 24 años de edad, ha promediado 20+11+7 en temporada regular, lo que le dejará seguro entre los mejores quintetos de la liga (primero o segundo). Teniendo en cuenta también su precocidad y su correcta ética de trabajo está claro que tiene un gran futuro por delante, y si trabaja bien sus carencias en defensa, podría acabar dominando la NBA en los próximos años. De momento, hay jugador para rato. 

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