Vuelve la WNBA: tres españolas, un traspaso, campeón lesionado y reivindicaciones feministas

Esta noche vuelve la WNBA, la mejor liga de baloncesto en femenino del planeta. Lo hace con un cartel renovado, con algunas que otra pena y muchas ganas y opciones por parte de los participantes de derrocar al actual campeón, Seattle Storm

Y es que las reinantes en 2018 no contarán con Breanna Stewart, la joven MVP que fue encumbrada tanto allí como en el Mundial de Tenerife, porque se lesionó de gravedad en la final de la Euroliga femenina con el Kursk del -por entonces- seleccionador español Lucas Mondelo. Y hay más: Sue Bird, el mítico emblema de las Storm, se podría perder casi toda la temporada de igual manera. No es un buen año en cuanto a viejas glorias, las que sostienen el torneo: Diana Taurasi (Mercury) también está aquejada de una complicada lesión y Maya Moore (Lynx) ha dejado el deporte de manera circunstancial para dedicarse a la religión. 

Es tiempo de renovación. El testigo lo tienen que coger las Elena Delle Donne, Kia Nurse, las hermanas Ogwumike, Britney Griner, las ahora jugadoras charras Jewell Loyd y Tiffany Hayes, A'ja Wilson o la número 1 del Draft 2019, Jackie Young. El caso de Liz Cambage va aparte: la australiana fue una de las dominadoras el año pasado junto a Stewart, sus exhibiciones fueron sonadas en todo el mundo y hace pocos días cambió de equipo, de las Wings a las Aces, en un importante traspaso.

España estará representada con tres jugadoras: dos nacionalizadas, Astou Ndour (Sky) y Sancho Lyttle (Mercury), y la novata Maite Cazorla (Dream), que hizo historia en la última March Madness. La canaria fue una de las tres escogidas en el último draft, pero las otras dos (Ángela Salvadores por las Sparks y María Conde por las Sky) deberán esperar su turno. Fuera queda ya Leticia Romero, el año pasado en Dallas y a partir del verano se incorporará al Valencia Basket. 

Algo que rodea la WNBA pero es más importante que lo anteriormente destacado es la pátina feminista con la que afortunadamente se ha impregnado la liga. Comenzó el año pasado de manera intensa al exigir varias jugadoras de calado, también de la NBA, la igualdad de salarios o una equiparación progresiva. Y en esa dirección se trabaja. Por una parte, el contrato televisivo se ha incrementado: CBS se ha metido de lleno y ABC y ESPN continuarán retransmitiendo, lo que supone más dinero a repartir para las jugadoras como ya ocurre con los hombres. Por otra, el sindicato ya anunció hace meses que cuando acabe esta temporada romperá el actual convenio -hasta 2021- para exigir unas mejores condiciones, yendo de la mano del dinero que la televisión empieza a aportar de nuevo.

Una temporada apasionante que finalizará el 8 de septiembre y que tendrá campeonas, como tarde, el 8 de octubre.

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