La humildad de Estados Unidos

Los tiempos de las bravuconadas en Estados Unidos, que este martes juega en la segunda jornada de la primera fase ante Turquía en Shanghai (14:30 hora española), han terminado. Apoyado en los valores sobre los que, en un training camp en Las Vegas (2007) Mike Krzyzewski y Jerry Colangelo construyeron el Reedeem Team de los Juegos de Pekín después de la derrota en el Mundial de Japón (2006), Popovich y Steve Kerr los han radicalizado en este equipo conscientes de la ausencia de megaestrellas y de que sólo a través de la solidaridad podrán volver a ser campeones el próximo 15 de septiembre en el mismo Wuksesong que coronó esos valores en 2008. Las intervenciones de los jugadores después del partido contra la República Checa (67-88) giraron en torno a la misma idea: el respeto al oponente. "El juego es obviamente algo diferente a la NBA. Hay muchos grandes equipos y eso es una oportunidad para mejorar. Esa es la manera de mirar estos partidos. Intentar ser lo mejor que podamos como equipo", dijo Gregg Popovich después del estreno en Shanghái. Estados Unidos empezó el Mundial con menos fuegos artificiales que antaño y ningún circo. Un equipo sobrio y esforzado atrás, que consiguió convertir en 22 puntos las quince pérdidas de balón de los checos.

Lo que sí ha conseguido la USA Basketball es que quien esté lo haga comprometido con unos valores. Pese a no ser su mejor día en el debut, Marcus Smart posteó en sus redes sociales: "Australia y China están siendo increíbles. Que aman el baloncesto es un hecho. Esta experiencia con Estados Unidos es real; me siento honrado". Tan ensimismados en su universo tantas veces, los jugadores descubren nuevos territorios donde también son estrellas lo que les obliga a dignificar el juego en la pista. A ese factor ayuda, por ejemplo, la presencia de personajes como Steve Kerr, capaces de tener ocho anillos de la NBA en la caja de seguridad y se montarse en un avión rumbo a Australia y China para sentarse en la silla de ayudante de Gregg Popovich por el mero "amor a viajar".

En principio, Turquía podría poner en un punto más de dificultad a Estados Unidos este martes. Cedi Osman es la gran estrella turca, pero a su alrededor están el veterano Ilyasova, que le hizo 19 puntos a Japón; el guerrero base Balbay; el tirador de Fenerbahçe, Mahmutoglu; y el gigante Erden. Los yankis, sin embargo, son muy favoritos. Por presente y por historia. Estados ha ganado los últimos 20 partidos que ha jugado en el Mundial, 15 de ellos por veinte o más puntos. Y de 57 partidos en la primera fase, sólo han perdido dos: contra Lituania en 1998 (82-84)..., y contra España en el Mundial de 1982 (99-109).

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