EE UU se construye un muro

Acusado el baloncesto NBA desde los sectores más retrógrados del baloncesto europeo como un juego anárquico, simple y sin riqueza táctica, Gregg Popovich y su equipo de ayudantes (Steve Kerr, Lloyd Pierce y Jay Wright) se han plantado en China para dar réplica a los que piensan que en Estados Unidos todo es show. Allí también hay pizarra. Y razonamientos sencillos. Si no tienes tanto talento para atacar, defiende. Muchos acusaron al Dream Team de no llegar a 70 puntos contra Grecia. Sin duda, es una puntuación bajísima. Pero pasemos a pasiva ese 69-53. El baloncesto también es defensa. Sobre todo defensa, podría decirse ("las defensas ganan campeonatos", ha dicho Ricky Rubio estos días). Y Estados Unidos, un conglomerado de jugadores anárquicos en otras ocasiones, ha demostrado que si existe la necesidad, también es capaz de apretar los dientes. Desde 1954, un equipo USA no dejaba dos partidos seguidos en menos de 55 puntos a su rival. Pese a ser un equipo sin apenas hombres altos, Popovich ha conseguido que sean los mejores reboteadores del torneo (49,8 capturas por partido hasta el momento). Eso habla de actitud y de deseo.

"Debemos mejorar como entrenadores para que estos chicos que nunca han jugado juntos sean mejores cada día", se exigió 'Pop' al final del partido contra Grecia. Estados Unidos es consciente de que este Mundial no lo van a ganar silbando y que no les sobran puntos más allá del liderazgo que empieza a ejercer Kemba Walker. Pero sí piernas, actividad y orgullo entre gente tan joven. Hoy el USA Team se mide a Brasil. Si gana, asunto previsible, será primera de grupo. La romántica aventura de la verde-amarela, sin embargo, amenaza con terminar. Después de dar la gran sorpresa de la primera fase tumbando a Grecia, la carga de partidos terminó por fundir a Leandrinho, Marcelinho y Varejao. Brasil se cayó a plomo contra la República Checa (71-93), por lo que está condenada en el triple empate que se dará en caso de que Grecia le gane a la República Checa y los de Aza Petrovic pierdan en la noche de Shenzhen. La única posibilidad de que Brasil avance a cuartos es ganar a un equipo que lleva 23 partidos seguidos ganados en la Copa del Mundo, 57 oficiales con sus jugadores NBA y que ha aprendido a apretar los dientes. Y aunque Brasil le ha ganado a Estados Unidos en cinco de las doce veces que se han medido en un Mundial, esto parece el más difícil todavía.

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