El Betis se queda sin energía ante el Baskonia de Shengelia

El Kirolbet Baskonia ganó un choque en el que se había enfangado porque fue muy superior en el último cuarto. De hecho, firmó un parcial de 32-14. Le dio resultado jugar con dos cuatros (Shengelia y Polonara) y prescindir de los pívots natos. Ahí sí se vio el equipo de Euroliga, con su físico y su intensidad porque, hasta los últimos diez minutos, los sevillanos fueron superiores.

Hicieron un partido muy redondo pero no pudieron dar la puntilla al conjunto de Perasovic y acabaron perdiendo en su visita al Buesa Arena. Los locales inscribieron antes de las 2 de la tarde a Vildoza y descartaron a Garino. En el conjunto sureño, entró Niang por Slaugther.

El Baskonia arrancó el partido con la mala dinámica de los últimos compromisos. Entre la Euroliga y la ACB había encadenado cuatro derrotas consecutivas. Whittington comenzó muy inspirado siendo el autor de los 7 primeros puntos sevillanos. A falta de 2 minutos para terminar el primer cuarto, el Coosur Betis doblaba al Kirolbet en el luminoso (9-18), aunque Perasovic reaccionó, metió en cancha al joven Miguel González y se fue al final de la primera entrega 5 abajo.

Los de Curro Segura afrontaron el segundo cuarto con mucha entereza defensiva y acierto en ataque. Su baloncesto sólido les llevó a estar 11 puntos arriba con el 23-34. El Baskonia perdía muchos balones y se dejaba robar los rebotes clave, pero una buena reacción en defensa y algunos triples convertidos le permitió remontar el choque al conjunto de la capital alavesa. Un parcial de 11-1 colocó el 34-35 a falta de 40 segundos para el paso por vestuarios. Así se llegó al descanso. Extrañamente, la valoración global de los vascos era de 42 por 33 de los andaluces.

En el 21, el Kirolbet empató el partido a 37 pero, cada vez que se aproximaba en el luminoso, Coosur encadenaba una buena serie de lanzamientos y volvía a estirar la goma (46-54, min 25). Para entonces, Whittington ya llevaba 17 puntos, demostrando una gran versatilidad en ataque. Fue cuando el capitán Toko Shengelia decidió echarse el equipo a sus espaldas y trató de protagonizar la remontada. Pero el Real Betis seguía a lo suyo y mantuvo las distancias entre 5 y 7 puntos. Al final del tercer cuarto se llegó con un 52-59 que dejaba las puertas abiertas para el final. Y ahí no falló el equipo vitoriano, aunque dejó algunas sensaciones extrañas que siguen llevando a la preocupación por su falta de consistencia.

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