La cuesta de enero del Madrid

Hace 12 días, el 14 de enero, el Madrid estaba en Moscú para enfrentarse al CSKA y 48 horas después al Khimki. Llegaba con 13 victorias seguidas en la Euroliga, récord del nuevo formato. Casi todo eran parabienes tras dos meses y medio invicto en Europa, aunque se intuía un bajón tras una fea derrota en el Palau para cerrar 2019, la lesión de Randolph y los apuros el día de Reyes ante el Valencia. Los blancos perdieron los dos duelos en Rusia y cerraron la semana en Liga con derrota mínima frente al Baskonia, la primera en nueve meses y medio en el Palacio (31-0). Y como la Euroliga no da tregua, el viernes fue el turno del líder, el Efes del diabólico Larkin, que con 32 puntos y 36 de valoración selló el cuarto traspié consecutivo del Madrid.

De la mejor racha continental, a la peor en global de la era Laso. De hecho, iguala la peor de siempre desde que naciera la Liga y las competiciones europeas a finales de la década de los 50 (hasta en otras cinco ocasiones encadenó cuatro tropiezos). Y una vez enlazó cinco, pero era la prehistoria del baloncesto: 1947. El nuevo calendario, más cargado y con grandes rivales, lo hace posible. Los momentos bajos se penalizan. En la 2017-18, el curso de la Décima, el Real cayó seis veces en siete jornadas continentales seguidas.

Hoy le espera el Baxi Manresa, que lleva cinco victorias de seis (Ferrari y Toolson siguen lesionados). Para el Madrid la capital del Bages es también sinónimo de racha, porque a partir de 1998, cuando el Manresa ganó la Liga, ha vencido en todas sus visitas: 18 desde entonces.

Así que una de las rachas seguirá creciendo y la otra se cortará: ¿la mala o la buena para los blancos? Laso habla de “imponer el ritmo”. El que ha perdido su equipo entre lesiones (Randolph y un Rudy ya de vuelta), recuperaciones tras un tiempo ausentes (Llull, Deck, Reyes y Mejri), la fatiga acumulada del exigido Campazzo y el flojo momento de Carroll y de Taylor. Motivos que explican este bajón. Un debate diferente es si para ganar la Final Four se requiere otro gran generador de juego. La vacante de Doncic la cubrió Prepelic y luego Laprovittola.

Algunas claves

-Campazzo está muy exigido y algo solo. Arrancó a mediados de julio con Argentina y disputó los Panamericanos antes del Mundial.

-Tavares es el único pilar interior en el puesto de cinco por el bajo nivel de Mejri y cierta intermitencia atrás de Mickey, que además en la Liga suele quedarse fuera.

-Llull ha dejado buenas actuaciones en las derrotas, pero una lesión muscular siempre frena el ritmo, como le ha pasado a Deck (rodilla).

-Carroll valoró -7 frente al Efes, el peor partido de su carrera en la Euroliga. Desde el 8 de diciembre, 3 de 27 de tres. Taylor tampoco anda fino.

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