Notre Dame sobrevive, Xavier cae y Texas A&M obra el milagro

Puede que hayamos sido testigos del fin de semana más inverosímil de la historia del March Madness. La jornada de anoche fue una nueva muestra de ello. Desde la proeza de Texas A&M, al palmeo de Rex Pflueger o el buzzer beater de Bronson Koenig. Las guindas de una jornada que tuvo la emoción por bandera.

Texas A&M obra el milagro


Nunca hay que darse por vencido, y menos en el Gran Baile. Tras un partido que parecía predestinado al upset, Texas A&M protagonizó una remontada memorable. ¿La prueba? A falta de 44 segundos para el final, iban 12 abajo. El partido se fue a la prórroga.

Northern Iowa había sido superior todo el encuentro. Con Jeremy Morgan a la cabeza, los Panthers fructificaban su gran movimiento de balón, controlando el tempo del choque y afianzando una ventaja que parecía suficiente. Hasta que irrumpió lo increíble. Una canasta de Admun Gilder abría la veda a cuatro robos consecutivos, que acompañados de canastas rápidas, serían culminados con un triple tan inverosímil como milagroso de Danuel House. Caruso respondía un mate de Carlson con un 2+1, pero la guinda volvería a llegar desde atrás. Una presión asfixiante le arrebataría el balón a Wes Washpun, y Gilder sellaría el billete al tiempo extra. En un abrir y cerrar de ojos.

Lejos de hundirse, Northern Iowa salía dispuesta a cambiar las tornas. Y de hecho, los Aggies tuvieron que tirar una vez más de épica, y de Alex Caruso. En un mar de nervios y tensión, el senior ejecutó con una frialdad que bien valdría una segunda prórroga. Ahí, el físico marcó la diferencia. A la par que el agotamiento limitaba a los Panthers, la garra, y sobre todo un gran Danuel House, impulsaba a Texas A&M. La defensa tejana consumaría una gesta para el recuerdo. (88-92)

Rex Pflueger acaba con el sueño de los Lumberjacks

Sin complejos. Fieles a su identidad, Stephen F. Austin desafiaba a los Fighting Irish en una tónica tan atractiva como vertiginosa. Notre Dame no se  quedaría atrás, completando junto a su rival un auténtico recital de movimiento de balón. Fluidez, claridad y altruismo, el intercambio reflejaba una igualdad que los de Mike Brey no conseguían romper. A cada intento de optimizar su superiorida bajo los aros, la pluralidad de los tejanos encontraba respuesta. La versatilidad de Thomas Walkup por un lado, la verticalidad de Demetrius Jackson por el otro. La efectividad de Zach Auguste por un lado, la movilidad de TJ Holyfield por el otro. El choque estaba precioso.

Con Auguste haciendo daño en la pintura y VJ Beachem aprovechando los espacios, Notre Dame amenazaba con coger las riendas. Hasta que la muñeca de Demetrius Floyd dijo basta. Primero los mantuvo a raya, pero poco después, culminaría una reacción patrocinada por un Walkup cada vez más resolutivo. Por propuesta y ejecución, los de Brad Underwood eran admirables, y su energía contagiosa. Sin embargo, a la hora de la verdad, faltó culminar. Walkup no encontró inspiración, y tras una polémica falta sobre Jackson, los Irish tenían su oportunidad. Lo que parecía un ataque desesperado acabó en milagro. Contra todo pronóstico, ahí estuvo Rex Pflueger para sacar del caos un palmeo que les daba el billete al Sweet 16. (75-76)

Koenig tumba a los Musketeers

Wisconsin no es la de años anteriores, pero en marzo, están hechos de otra pasta. Xavier fue testigo, y más en la recta final. Tras un mal inicio, la solidez de los Musketeers saldría a relucir. Disciplina, intensidad y solvencia, los ingredientes para una ventaja que sin ser abultada, parecía reflejar su control del encuentro. Los Badgers iban a remolque, el ataque no era fluido, pero seguían al acecho. Sobre todo gracias a Ethan Happ, que apuntalando la buena primera parte de Vitto Brown, hacía de la zona el bastión de los de Greg Gard. Hasta que llegó Bronson Koening. Una canasta de Edmond Summer parecía ponerlo todo en contra, pero un triple del base y una pérdida del propio base los dejaba con una última oportunidad. Y Koenig no la desaprovechó. Con apenas 2 segundos, en la esquina y bien defendido, decantaría la balanza para devolver a los suyos al Sweet 16. Parecía que por fin, éste era el año de Xavier. (66-63)

Oregon y Maryland salen airosos

No faltó la emoción tampoco entre Oregon y Saint Joseph’s. Si bien el gen competitivo de los Hawks planteó batalla, los Ducks supieron mantener la compostura, especialmente al final. Todas las acometidas de los de Dana Altman habían sido respondidas con la versatilidad de DeAndre Bembry, pero esta vez, el clutch time sería tiempo tanto para Elgin Cook como para Dillon Brooks. Un ejercicio de solidez que se saldó con un triunfo que los coloca entre los 16 mejores equipos del país. (64-69)

También Maryland estuvo contra las cuerdas, aunque por menos tiempo. La Hawaii de Michael Thomas llegó a controlar el encuentro, sin brillar pero con su particular fortaleza. Los Terps necesitaban una reacción, y en la segunda parte, hicieron de la defensa su mejor motor. Mayor intensidad, mayor agresividad y un parcial de 15-0 liderado por (quién si no) Melo Trimble. Los Rainbow Warriors no consiguieron salir del atasco, y Maryland, no sin dudas, continúa por la senda del triunfo. (60-73)

Ante la adversidad, Buddy Hield

Buddy Hield sigue presentando la mejor candidatura para el Player of the Year. Su idilio con el clutch time tuvo un enésimo episodio, y ante una VCU que si bien nunca se dio por vencida, no logró encontrar respuesta a la determinación de Chavano. No era tanto la anotación en sí, sino cómo y cuándo conseguía anotar. Siempre que la situación demandaba responsabilidad, ahí estaba él. Como no podía ser de otra manera, sus 36 puntos no iban a dejar que se escapase una victoria sellada desde la línea de personal. (81-85)

Villanova y Syracuse no pasan apuros

Fue tiempo de reivindicaciones, especialmente para Wildcats y Orangemen. Villanova no se andó con paliativos, y de principio a fin, impuso su ley ante una Iowa aferrada a Jarrod Uthoff. Los de Jay Wright marcaban el ritmo, pero sobre todo, involucraban a todos sus efectivos. Hicieron de la pluralidad su mejor argumento, y con Josh Hart a la cabeza, dejaron el partido visto para sentencia ya en la primera parte. Por talento, cohesión y disciplina, esta Villanova va en serio. (68-87)

Si bien los de Jim Boeheim no fueron tan holgados, el final fue igual de arrollador. Middle Tennesse parecía dispuesta a no despertar de su sueño, pero la defensa zonal de Syracuse acabó por dejarles fuera de juego. ¿La prueba? Un parcial de 16-0 que en el otro lado del campo protagonizarían tanto Michael Gbinije como Tyler Lydon. Los Blue Raiders aguantaron 20 minutos ante unos Orangemen que contra todo pronóstico, al menos hace una semana, estarán en el Sweet 16. (50-75)

Actuaciones destacadas:

  • Buddy Hield (vs VCU): 36 puntos, 7 rebotes
  • Jeremy Morgan (vs Texas A&M): 36 puntos, 12 rebotes, 2 tapones, 3 asistencias
  • Alex Caruso (vs Northern Iowa): 25 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias
  • Thomas Walkup (vs Notre Dame): 21 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias
  • Michael Gbinije (vs Middle Tennessee): 23 puntos, 3 asistencias
  • Dillon Brooks (vs Saint Joseph’s): 25 puntos, 2 rebotes, 2 tapones
  • DeAndre Bembry (vs Oregon): 16 puntos, 12 rebotes, 3 asistencias