NBA Draft 2016: Repaso a la Green Room (II)

Quedan pocas horas para la celebración del Draft 2016 y toca terminar de conocer a los principales protagonistas de la noche más especial del calendario NBA. Es una lástima no poder hablar de los numerosos prospects que no han sido invitados a la Green Room, pero el tiempo y el espacio apremian, así que su hueco tendrá que esperar a los análisis posteriores a la ceremonia. Aún así, no quisiera despedir esta previa sin citar a esperanzas europeas como Ivica Zubac, Ante Zizic, Furkan Korkmaz o nuestro Juancho Hernangómez; también huelga mencionar a potenciales robos de esta camada como Demetrius Jackson, Taurean Prince, Tyler Ulis, Brice Johnson, DeAndre’ Bembry o (jugando fuerte) Isaiah Whitehead, Kay Felder, Gary Payton II o Cat Barber. Será interesante descubrir el destino de incógnitas absolutas como Cheick Diallo, Thon Maker o Zhou Qi, y muchos celebraremos la irrupción en escena de consagrados y estimados veteranos de la NCAA como Malcolm Brogdon, A.J. Hammons, Caris LeVert, Michael Gbinije o (más improbables) Georges Niang, Yogi Ferrell, Perry Ellis, A.J. English o Kyle Collinsworth.

Sin más preparativos, reciban con un aplauso a los invitados a la Green Room que no aparecieron en el anterior post: Kris Dunn, Buddy Hield, Dragan Bender, Domantas Sabonis, Skal Labissiere, Deyonta Davis, Wade Baldwin IV, Malachi Richardson, Timothe Luwawu, Malik Beasley y Dejounte Murray.

 

dunnKris Dunn (Providence, Jr). PG. 1994.
1.94 m altura / 2.07 m envergadura / 93 kg.
16.4 pts / 5.3 reb / 6.2 ast / 2.5 rob / 44.8% TC / 37.2% T3 / 69.5% TL.
Proyección: #3-6 (media: 4.3).

Ha costado más de lo esperado, pero Kris Dunn ya está aquí. Abrumado por sucesivos problemas de lesiones en el hombro, el junior de Providence tuvo que resignarse a ver cómo los principales cracks de su promoción de instituto pasaban fugazmente por la universidad para saltar a la NBA mientras él aguardaba la oportunidad de simplemente jugar con los Friars. La espera tuvo recompensa; una vez recuperado y con ritmo competitivo, Dunn se convirtió en una de las armas más potentes de la NCAA. Se puede afirmar con seguridad que se trata del mejor base de este Draft (poco prolífico en esta posición, debe decirse).

Son muchas las cualidades de Dunn que resaltan a ojos del ojeador NBA. Impacta, de entrada, su poderío físico, a todos los niveles; en lo que a velocidad, explosividad, longitud y fortaleza se refiere, Kris es un superdotado. Buena parte de su juego se fundamenta en estas virtudes, especialmente en el ámbito defensivo, donde el de Providence añade una innata fiereza competitiva para convertirse en un muro. Encontrar point guards recién salidos del college capaces de ser determinantes en ambos lados de la pista es una rareza merecedora de apreciación.

Donde Dunn tiene un margen de mejora realmente prometedor es en su faceta de atacante. Su relativa longevidad (22 años) debe tomarse con pinzas, tenido en cuenta que perdió prácticamente dos cursos de formación por sus problemas de salud. En su último año universitario, Kris comenzó a demostrar una evolución en los principales puntos débiles de su perfil; el tiro exterior, la finalización cerca del aro y, sobre todo, el control sobre las pérdidas, que sigue siendo su gran lunar (3.5 por partido). Para estar a la altura del elevado pick con que será escogido, Dunn tendrá que culminar su línea ascendente en estas facetas.

Vicios de juventud aparte, el ex Friar parece preparado para contribuir de inmediato en la NBA. Su capacidad atlética y su efectividad para resolver la jugada básica de la liga, el pick n’ roll, reducirán el impacto del debut profesional. Y, por si fuera poco, Dunn no sólo tiene uno de los presentes más convincentes de su generación; el futuro puede ser esplendoroso.

 

hield

Buddy Hield (Oklahoma, Sr). SG. 1993.
1.96 m altura / 2.06 m envergadura / 96 kg.
25.0 pts / 5.7 reb / 2.0 ast / 1.1 rob / 50% TC / 45.7% T3 / 88% TL.
Proyección: #5-7 (media: 5.8).

Toda alabanza hacia la temporada senior de Hield en Oklahoma se queda corta. El bahameño ha sido imparable, sin más. En términos de eficiencia anotadora, su rendimiento ha alcanzado cotas históricas, y el éxito colectivo también estuvo de su parte. Si Hield no está más arriba en los mocks es por dos razones: no es un atleta de élite y su progresión se presume cercana a su cénit. Aún así, es difícil que la moneda salga cruz; tener en tus filas al mejor tirador del Draft nunca viene mal.

Hield, ante todo y sobre todo, es una ametralladora. Este año ha metido triples como quien come altramuces, en cualquier ubicación y situación. El chico limitado al catch-and-shoot de sus inicios dio paso a una devastadora máquina anotadora perfectamente capaz de crearse sus tiros y emplear con éxito nuevos recursos. A su increíble efectividad en el perímetro ha unido cierta efectividad en sus ataques hacia el aro, muy rentables cuando se saldan con visitas a la línea de personal.

Aunque su productividad aumenta cuando actúa sin el balón en las manos, no es un hombre que renuncie radicalmente a gestionarlo, sobre todo cuando más quema. Hield es un tremendo competidor y es su carácter lo que, unido a su habilidad anotadora, puede garantizarle una larga trayectoria profesional. Es cierto que no ofrece mucho más; como pasador y generador de ventajas para sus compañeros es más bien mediocre y, por mucho empeño que ponga, sus carencias físicas le convierten en un blanco fácil en defensa.

En cualquier caso, sería una sorpresa que, en algún punto de su carrera, Hield no fuera un tío capaz de promediar 15 puntos por noche en la NBA con cierta solvencia. Buddy no es perfecto, pero gana partidos. Y los va a ganar desde el primer día.

 

 

Dragan Bender (Maccabi Tel Aviv). PF. 1997.
2.15 m altura / 2.18 m envergadura / 98 kg.
5.4 pts / 2.7 reb / 57% T2 / 40% T3 / 73% TL.
Proyección: #4-7 (media: 5.3).bender

¿Cuánta seguridad ofrece Dragan Bender a día de hoy? La pregunta, aunque obligada, no tiene una respuesta clara. Del croata sabemos que tiene un enorme potencial… y poco más. Debido a su renuncia a jugar el último Mundial sub-19, unida a los pocos minutos que ha tenido en el Maccabi Tel Aviv, las oportunidades para observar la progresión del balcánico durante los últimos doce meses han sido ínfimas. Esto no impedirá, aparentemente, que entre a la NBA como lottery pick de pleno derecho.

En Estados Unidos se han empeñado en declarar a Bender “el nuevo Porzingis” y, si bien la comparación no se ajusta del todo a la realidad, es cierto que el croata también responde a ese molde de hombre alto futurístico de increíble versatilidad. El joven del Maccabi atesora unos fundamentos técnicos excepcionales para su altura y una herramientas físicas que deberían trasladarse bien a la NBA. No olvidemos, en todo caso, que estas aseveraciones no dejan de ser castillos en el aire; lo normal es que pase un buen tiempo hasta que el bisoño Bender sea importante en Norteamérica.

A pesar de lo poco que se ha dejado ver últimamente, al balcánico se le deduce un refinamiento ofensivo espléndido. Opera fenomenal en el perímetro, donde destaca por su visión de juego y su fiabilidad en el lanzamiento. También aspira a ser un defensor muy polivalente; tiene un instinto nato para taponar y es suficientemente móvil como para no quedarse vendido al salir de la pintura.

En resumen, Bender promete mucho, pero ha demostrado poco. No sabemos si será capaz de sacar a relucir con continuidad las virtudes que ha dejado ver en pequeñas dosis. Desde luego, la impresión general es que, para la NBA, está verde cual guisante. Quien espere una irrupción en estampida como la de Porzingis se llevará, salvo sorpresa, una decepción.

sabonis

Domantas Sabonis (Gonzaga, So). PF/C. 1996.
2.08 m altura / 2.10 m envergadura / 108 kg.
17.5 pts / 11.8 reb / 1.8 ast / 60% TC / 77% TL.
Proyección: #8-19 (media: 12.8).

Al hablar de Domas he de concederme una excepción. No rellenaré estos párrafos versando exclusivamente las virtudes del lituano, porque ha llegado un punto en que me resultan secundarias. Digamos que, por lo que Sabonis ha demostrado hasta ahora, me cuesta imaginarlo fracasando en la NBA. Su trayectoria es impecable.

Para empezar, Domas debería ser el jugador menos impresionable del Draft. Hablamos de un chico de 20 años que, siendo menor de edad, jugó en la Euroliga, la segunda competición más dura del mundo. Ha vivido durante dos temporadas la exigencia de la más exigente de las mid-majors en la NCAA. Y es el hijo de uno de los mejores jugadores de la historia. Si hay algún novato que no va a echarse a temblar cuando debute en la NBA, es Sabonis.

Otras razones de peso para confiar en Domas son su consistencia y el dominio que ha impuesto cuando le ha tocado emparejarse con otros jugadores de calibre NBA. Sabonis ha sido un ejemplo de regularidad en Gonzaga; sus malas actuaciones pueden contarse con una mano, algo destacable en alguien tan joven que, además, juega cerca del aro. Y ante los grandes retos, se luce; cuando se enfrentaron, a Marquese Chriss lo dejó en 4 puntos y, a Jakob Poeltl, en 5.

Esto no quiere decir que no sea razonable dudar de Sabonis. No pueden ignorarse sus carencias físicas, que quizás le obliguen a mudarse al puesto de ala-pívot. El lituano tiene una envergadura bastante limitada y no es un hombre especialmente explosivo. Es un magnífico defensor sobre balón y un carpanta del rebote, pero a la hora de realizar ayudas no ofrece una gran protección sobre el aro. Y su efectivísimo juego de poste podría resentirse al enfrentar a interiores más poderosos.

¿Cuál es la parte positiva? Que a Domas todo esto se la trae al pairo. Es un ganador nato, un tremendo jugador de equipo y un tipo ávido de aprendizaje, como atestigua su progresión como tirador (viene mostrando un creciente rango muy, muy interesante) y pasador. Si bien no será una estrella, es una de esas piezas que hacen falta en cualquier plantilla con aspiraciones de éxito.

 

19 DEC 2015:  Kentucky Wildcats forward Skal Labissiere (1) during the first half of the CBS Sports Classic game between the Kentucky Wildcats and the Ohio State Buckeyes played at the Barclays Center in Brooklyn,NY. (Photo by Rich Graessle/Icon Sportswire)

Skal Labissiere (Kentucky, Fr). PF/C. 1996.
2.13 m altura / 2.20 m envergadura / 98 kg.
6.6 pts / 3.1 reb / 1.6 tap / 51.6% TC / 66% TL.
Proyección: #11-13 (media: 11.3).

Skal es el caso diametralmente opuesto a Domas. No hay casi nadie con un techo tan alto como el suyo en este Draft. Las condiciones físicas y técnicas de Labissiere son fantásticas. Sin embargo, tiene bastantes papeletas para pegarse el mismo batacazo que se ha pegado en su único curso en Kentucky.

La historia de Labissiere causa una inevitable simpatía. Tuvo que salir de su Haiti natal a causa del terrible terremoto de 2010, recaló en Estados Unidos, empezó a jugar al baloncesto y resultó que, además de ser un tallo, era bueno. Muy bueno. Tanto como para llegar a la universidad proyectado como el pick 2 del Draft que nos ocupa.

La cuestión es que el paso por Kentucky ha hecho más por poner de relieve sus defectos que por ensalzar sus cualidades. Los primeros partidos de Labissiere fueron un desastre y no tardó en salir del quinteto inicial para no volver. La pérdida de confianza en sí mismo de Skal fue demasiado visible, hasta el punto de convertir su fragilidad mental y su falta de carácter competitivo en factores muy negativos a ojos de los scouts.

Pese a su paupérrima experiencia en la NCAA, no tardará en llegar un punto del Draft en que será imposible dejar pasar a un siete pies de imponente envergadura, técnica deliciosa y efectivo lanzamiento. Pero no se tratará de una apuesta exenta de riesgo; a su llegada a la NBA, el escuálido Labissiere será objeto de continuo bullying por parte de los interiores que tenga que defender y, si no cambia el chip para mostrar más dureza, no sobrevivirá.

 

 

Deyonta Davis (Michigan State, Fr). PF/C. 1996.
2.10 m altura / 2.20 m envergadura / 107.5 kg.
7.5 pts / 5.5 reb / 1.8 tap / 60% TC / 60.5% TL.
Proyección: #10-15 (media: 11.3).

davisHoy por hoy, Davis es el jugador más limitado ofensivamente de los invitados a la Green Room. La autosuficiencia del one-and-done de Michigan State es inexistente; su producción anotadora procede casi exclusivamente de sus abundantes rebotes ofensivos y su explosividad para finalizar tras pick n’ roll. Ahora bien, el pívot ofrece ciertas características que le bastarán para ganar millones de dólares jugando al baloncesto.

Y es que, como contrapartida, Davis posee un físico portentoso y es uno de los mejores defensores interiores de esta promoción. A pesar de su juventud, se espera que sea capaz de insertarse inmediatamente en una rotación NBA, dentro de un rol de trabajo sucio. Al fin y al cabo, viene de ser uno de esos bicharracos de los tableros que acostumbra a reclutar Tom Izzo.

Especialmente atractivo resulta su potencial defensivo. No cuesta darse cuenta de que Davis es un chico muy grande y muy fuerte, pero lo más interesante es la movilidad y velocidad que exhibe cuando se ve obligado a salir al perímetro. Si consigue eliminar su propensión a las faltas tontas y ciertos vicios de indisciplina, Deyonta será un escollo muy difícil de superar.

En el peor de los casos, Davis será un jugador, si bien útil, unidimensional. Con ello le sobrará para estar bien cotizado. Hay poca base para intentar adivinar si su trascendencia será mayor. Suficiente, eso sí, como para que alguna franquicia con acuciantes necesidades en la pintura se la juegue con él.

 

 

Wade Baldwin IV (Vanderbilt, So). PG. 1996.
1.93 m altura / 2.11 m envergadura / 92 kg.
14.1 pts / 4.0 reb / 5.2 ast / 1.2 rob / 42.7% TC / 40.6% T3 / 80% TL.
Proyección: #12-17 (media: 15.2).

baldwinEl director de orquesta de Vanderbilt es una de las incógnitas under the radar de este Draft. Pese a contar con ciertas características de inmenso valor, ahora mismo está algo lejos de alcanzar el máximo de sus posibilidades. No sería una sorpresa que se hiciera hueco en la NBA, pero las expectativas deben ser moderadas.

A favor de Baldwin debe decirse que llega a la mejor liga del planeta con parte del trabajo ya hecho. En su año sophomore, realizó una transición relativamente exitosa de escolta a base, que habría resultado obligatoria y más traumática al pasar al profesionalismo. Tiene un físico ideal para actuar como point guard, destacando su enorme envergadura, que le confiere un potencial defensivo nada desdeñable.

El reverso es que para cada frase favorable que protagoniza Baldwin hay un “pero”. Es un gran tirador, pero sufre cuando tiene que generarse sus lanzamientos. Suma un buen número de asistencias, pero ni dirige con soltura a su escuadra ni hace mejores a sus compañeros. Tiene carácter y maneras de líder, pero sus intentos de echarse a los ‘Dores a la espalda solían caer en saco roto. En conclusión: es bueno, pero no está claro si será suficiente para hacerse con el mando de una franquicia NBA.

 

Apr 2, 2016; Houston, TX, USA; Syracuse Orange guard Malachi Richardson (23) reacts after a play during the first half against the North Carolina Tar Heels in the 2016 NCAA Men's Division I Championship semi-final game at NRG Stadium. Mandatory Credit: Bob Donnan-USA TODAY Sports

Malachi Richardson (Syracuse, Fr). SG. 1996.
1.99 m altura / 2.13 m envergadura / 91 kg.
13.4 pts / 4.3 reb / 2.1 ast / 1.2 rob / 37% TC / 35.3% T3 / 72% TL.
Proyección: #16-20 (media: 18.2).

El carismático Richardson es un diamante por pulir. En condiciones normales, el rendimiento global que demostró en su única campaña en Syracuse no daría pie a valoraciones muy positivas, ni hablemos ya de una invitación a la Green Room. Sin embargo, su excitante mezcla de calidad y físico, unida a su brutal actuación durante el March Madness en el que lideró a Syracuse a la Final Four, le han impulsado hasta los primeros puestos de los mocks.

Aunque en el NCAA Tournament supo aparecer en los momentos más críticos para su equipo, Malachi es un jugador de discutibles madurez y IQ, que tiende a ejecutar malos tiros y acumula malos parámetros de eficiencia. Es indispensable que asuma que destaca cuando orbita alrededor del balón, no como eje gravitacional. También preocupa su previsible (in)adaptación defensiva: si en ocasiones era el eslabón débil en la rígida zona 2-3 de Jim Boeheim, ¿cómo evitará quedar expuesto en la NBA?

De todas formas, es fácil imaginar a Richardson como una carta ganadora desde el banquillo, un microondas algo irregular, mas decisivo cuando coge ritmo. El siguiente paso será dar continuidad a los detallitos que ocasionalmente deja como pasador o ejecutor de pick n’ roll, así como utilizar mejor su físico en defensa. Y siempre le quedará un swag innato e impepinable.

 

luwawu

Timothe Luwawu (Mega Leks). SG/SF. 1995.
2.01 m altura / 2.10 m envergadura / 93 kg.
14.6 pts / 4.8 reb / 2.8 ast / 39.8% TC / 37.2% T3 / 69% TL.
Proyección: #12-19 (media: 15.6).

La catapulta de talento del Mega Leks ya extiende su influencia más allá de los Balcanes. El prometedor Luwawu llegó al club serbio en busca de las oportunidades que le faltaron en su Francia natal y ha sido tal la exposición de la que ha gozado que ha recibido una invitación para la Green Room. El exterior galo es el mejor valorado de los tres integrantes del conjunto de Dejan Milojevic (sumen a Ivica Zubac y Rade Zagorac) que esperan oír su nombre en la noche del Draft.

Aunque el visado de entrada a la NBA de Luwawu radica en sus condiciones físicas, se ha disparado en los mocks gracias a lo mucho que ha mejorado su lanzamiento exterior en el último año, subiendo en casi diez puntos su porcentaje de acierto en triples hasta rozar el 40%. Aunque parece destinado a ocupar un rol secundario, empleando su capacidad atlética para sumar en defensa, su margen de mejora es muy amplio. Aprovechando sus minutos para adquirir madurez y pulir sus fundamentos técnicos, podría acabar recordando a su paisano Batum.

 

 

beasleyMalik Beasley (Florida State, Fr). SG. 1996.
1.94 m altura / 2.01 m envergadura / 86 kg.
15.6 pts / 5.3 reb / 1.5 ast / 47% TC / 38.7% T3 / 81.3% TL.
Proyección: #14-36 (media: 25.2)

Beasley tiene bastantes papeletas para ser el último jugador en salir de la Green Room. Sometido a una operación para soldarle la tibia hace apenas dos meses, sólo ha podido realizar un par de workouts en los últimos días, por lo que sus contactos con los equipos se han limitado a entrevistas verbales. Sería comprensible que esto le perjudicara esta noche, con imprevisibles consecuencias.

Se puede afirmar que, de caer más allá del pick 25, Beasley será un candidato sólido a convertirse en uno de los robos de este Draft. No es frecuente encontrar a freshmen que rocen un 50-40-80 en tiro en una conferencia tan dura como la ACC. Malik es un anotador fenomenal con un físico prototípico para la NBA, que a priori se verá muy beneficiado por la experiencia que vaya acumulando. Estelar en transición merced a su explosividad, tiene mucho que mejorar en cuanto a visión de juego y generación de ventajas con balón, pero es un chico que cuenta con estupendas referencias sobre su carácter laborioso y espíritu colectivo. No tardará en hallar un rol en el que pueda sobresalir.

 

 

Dejounte Murray (Washington, Fr). PG/SG. 1996.
1.96 m altura / 2.10 m envergadura / 77 kg.
16.1 pts / 6.0 reb / 4.5 ast / 1.8 rob / 41.6% TL / 28.8% T3 / 66.3% TL.
Proyección: #12-24 (media: 17.7).

Murray ha completado una buena campaña en Washington y, ciertamente, tiene un puñado de cositas bonitMURRAYas que ayudan a entender su invitación a la Green Room. Es un buen anotador que, gracias a su estatura, alterna las posiciones de ‘1’ y ‘2’. Suma puntos su implicación en el rebote y la perspectiva de que evolucione hasta hacer justicia al elevado pick que previsiblemente recibirá está justificada por su perfil físico y su calidad técnica.

Dejando esto a un lado, a junio de 2016 Murray es una medianía, si lo comparamos con los demás nombres de esta lista. Lastrado por su tendencia a perder el balón, no tiene muchas maneras de base, dado que prefiere anotar
por sí mismo y suele pecar de malas selecciones de tiro. Está lejos de representar una amenaza exterior, y si se demuestra que las marcas flotantes funcionan contra él tendrá serios problemas para producir ventajas. Además, es un chico muy liviano, incapaz de frenar a escoltas de cierto tamaño mientras no coja músculo. El triunfo de Murray en la NBA, si bien no es imposible, requeriría bastantes años para llegar a realizarse.

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