Mundial U17: Las caras del dominio

Tienen todas las miradas, la expectación y por supuesto, la presión. Aquella que les concede la superioridad física, el talento y el legado del eterno campeón. Estados Unidos aterrizó en Zaragoza no sólo para defender su corona, sino para consolidar su dominio. Una tiranía que lejos de prejuicios, se asienta en valores, trabajo y máxima competición.

El equipo es lo primero

“No es cuestión del yo, sino del nosotros. Intentamos crear una cultura en la que los chicos jueguen para más que para ellos mismos” – Donald Showalter, seleccionador nacional U17.

Bajo la exigencia de conseguir el oro, el staff técnico es consciente de que es tan importante el final como el camino. Todo se reduce a la química, a conseguir hacer de doce jóvenes egos un equipo que sepa aprovechar una experiencia única. Son los mejores (o algunos de los mejores) jugadores de su país, para la mayoría es su primer viaje al extranjero y muchos de ellos no se conocían antes de la concentración. “Deben aprender la importancia de coexistir”, afirmaba Miles Simon, así como “acercarse unos a otros”, añadía Mike Jones, ambos técnicos asistentes de la selección.

“Cuando los jugadores vuelven de este tipo de torneos, son mucho mejores, en todos los sentidos”, declaraba Showalter. Cohesionar sus talentos, ese es el objetivo. No sólo porque ellos les conducirá a la victoria sino porque de ello dependerá su adaptación al siguiente nivel. Son conscientes de su superioridad, pero saben que sin la convivencia no hay gloria posible. Buscar el equilibrio entre competición y disfrute para conseguir que sea un viaje inolvidable.

Donald Showalter (FIBA.com)

Un estilo de altos vuelos

Apenas unos segundos le costó a Donald Showalter responder la pregunta sobre el estilo que quería imponer. “Ritmo alto y presión, eso es para lo que hicimos la selección”. Sin pestañear. Su claridad está fundada. Son conscientes de que no hay mejor manera de potenciar el talento y aprovechar las condiciones físicas que el dinamismo. Y más cuando el tiempo de preparación para el torneo corre en tu contra.

Hasta aquí nada sorprende. Al unísono, todos nos imaginamos contraataques de vértigo y finalizaciones para la hemeroteca. Sin embargo, la base está atrás. Primero, en una intensidad impecable. Las rotaciones son largas, lo que permite un trabajo asfixiante en la defensa individual. Presión constante sobre balón, desgaste físico y actividad en líneas de pase. Todo lo que suponga correr es positivo, ya sea forzando la pérdida o el error en el tiro.

Y para rematar, una presión defensiva entrenada al detalle. Así como implantar sistemas complejos en ataque resulta ineficaz y contraproducente, no lo es tanto en defensa. La idea es siempre crear el contexto adecuado para que todos estén involucrados, y nada mejor que ayudarles a desplegar las alas.

Una muestra:

 

Todos los jugadores son reseñables, ya sea por presente o proyección. Tanto es así, que sólo por talento, su seleccionador ve a “seis o siete futuros NBA”. Sin embargo, hay algunos que por influencia, dentro o fuera de la cancha, merecen capítulo aparte. Es el caso de los dos que llegan a continuación. Posiblemente, los mejores representantes de la explosividad exterior y la potencia interior del conjunto norteamericano.

Wendell Carter,  el pívot total

Wendell Carter tiene todos los ingredientes que buscan los scouts para consagrarlo como uno de los mejores proyectos del baloncesto estadounidense. Un 6-9 móvil, coordinado, capaz de atacar de cara, cómodo en transición y dominante en el rebote. Sin embargo, él es diferente. Sobre todo por su cabeza. Media NCAA anda detrás de él (con razón), y son sus prioridades las que muestran una mentalidad que se desmarca del resto.

Para Wendell Carter, ¿qué requisito es indispensable a la hora de elegir universidad? Un alto nivel académico. De ahí que Duke y Harvard estén entre sus favoritas. No es difícil advertir en su madurez la muestra de su implacable desarrollo. En apenas unos meses, es capaz de echar el balón al suelo, penetrar sobre bote y lanzar de media y (poco a poco) larga distancia.

Su timidez en la cercanía le delata en la pista. No le falta contundencia, pero en ocasiones sí ambición y responsabilidad. Porque una vez está dentro del partido, es imposible sacarlo del trance. Si bien es en el gen competitivo donde hay más margen de mejora, los fundamentos están llegando solos. Su inteligencia es su gran valedor, al igual que un potencial cuyos límites sólo puede ponerlos él.

Foto: Sergio Rabinal

Wendell Carter Jr. (Foto: Sergio Rabinal)

Collin Sexton, la dinamita

Todos los años, la magnífica competición del EYBL nos deja la irrupción de un jugador especial durante su temporada regular, por segundo año consecutivo tenemos un base con esos honores. Recogiendo el testigo de Cassius Winston que el año que viene estará bajo las filas de Tom Izzo en Michigan State, surgió la figura de este pequeño base anotador proveniente de Georgia, Collin Sexton.

Si hay algo que define claramente a este chico es su intensidad, jugando siempre al 200% y con la mentalidad de anotar siempre presente, donde realmente destaca. Un anotador letal en el uno contra uno, gracias a un primer paso letal y a su electricidad con el balón, destacado también como finalizador, capaz de ser un contorsionista en el aire y que tanto por físico como por aptitudes técnicas su juego deja cierto sabor a un flamante campeón de la NBA como es Kyrie Irving. Por supuesto, no nos podemos dejar engañar por su físico, ya que posiblemente sea uno de los jugadores que más destaque en su posición, con unos muelles envidiables y una potencia tremenda en su tren inferior.

Con Collin estamos ante uno de los grandes tapados de este Team USA, donde aprenderá a jugar con otras estrellas y debería servirle para mejorar como director y como pasador, estando a la sombra de un gran base como es Markus Howard. Si bien es cierto que muchos scouts están trabajando para conseguir sus servicios, sus palabras fueron claras.

“Sé que el haber tenido una buena temporada me ha permitido jugar con el equipo nacional, así que tengo que seguir trabajando”.

Demostrando mucha responsabilidad y ética de trabajo pese a ser una persona bastante extrovertida y que no para de hacer bromas a sus compañeros.

Collin Sexton (Foto: Sergio Rabinal)

Artículo realizado por Nacho Juan (@NachoJuanRules) y Santi Bautista (@SantiB9).

Declaraciones recogidas en exclusiva por Basketamericano.

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