Mundial U17: Las luces del norte

Más que una decepción, su derrota ante Turquía fue un aviso. Todo está por hacer en el norte. Sin embargo, el baloncesto canadiense no se pone límites. Los diamantes de esta generación son la prueba, y Zaragoza ha sido testigo. 

Les guste más o menos, una de las claves está (y estará) en mirar al vecino. El potencial siempre ha existido, sólo han faltado la cultura y los lugares para desarrollarlo. Y mientras Canadá cimienta las bases para moldear su materia prima, los jóvenes cruzan la frontera, muestran sus credenciales y se adentran en algunas de las academias más prestigiosas de Estados Unidos. Como dos (casi tres) de nuestros protagonistas.

Porque a riesgo de ser demasiado ambiciosos, bien podría decirse que el futuro (o buena parte de él) de Canadá se construye en Florida. Concretamente, en una pequeña localidad de menos de 2000 habitantes en el corazón del estado, donde se ha afianzado una de las mayores fábricas de talentos del mundo. La misma que a los mandos del afamado Kevin Boyle, fue testigo de la proyección de Ben Simmons o D’Angelo Russell.

Se llama Montverde Academy, es el hogar de RJ Barrett, desde hace poco el de Andrew Nembhard, y hasta hace apenas unos días, también el de Simi Shittu. Los tres lideran la selección, pero sobre todo, reúnen la ilusión de un país que aguarda su asalto.

RJ Barrett, la joya de la corona

Apenas 16 años, ha debutado con la absoluta y John Calipari ha viajado desde Lexington prácticamente sólo para verle. La expectación corre por las venas de un prospect predestinado a la gran pantalla. RJ Barrett (Class 2019) será el jugador que él quiera ser, porque tiene las condiciones, el potencial y sobre todo, el instinto. Esa esencia que distingue al especial del mediocre.

Toda descripción suya debe empezar por su versatilidad, o por el físico. Una impulsa a la otra. Altura de alero, agilidad de un base, envergadura de un pívot y muelles de un prodigio físico. El de Ontario es un atleta superlativo, con un motor incansable y una verticalidad asombrosa. Letal a campo abierto, vertiginoso en la penetración y escurridizo con sólo unos espacios. Un todoterreno con cara de niño.

Foto: FIBA.com

Es un jugador incisivo, capaz de maniobrar en la definición pero aún más de absorber el contacto. Todo lo que crea parte de su agresividad, de su desparpajo para asumir la responsabilidad. Tiene una gran visión de juego, lee muy bien las ventajas y no conoce el miedo de cara al aro. Sin embargo, ha de mejorar el manejo de balón, desatarse de su mano izquierda y aprender a vivir lejos de la zona. ¿Su punto débil? El tiro exterior. Su mecánica es fluida, la suspensión notable pero sólo lanza cuando está libre de marca. De su mejoría en el perímetro depende una amenaza total.

Su carácter es otro punto de inflexión. Tiene el gen competitivo, pero es inconsistente (especialmente en defensa), aunque también muy joven. Debe ganar actividad en el juego sin balón, madurar y ganar dotes de liderazgo. Al final, todo es tiempo y trabajo. Tal vez, lo único que necesite. La sombra de Andrew Wiggins se acerca.

  • ¿Qué universidades están trabajando más duro para reclutarte?

“Baylor y Kentucky”

Espectacular hasta para decidir partidos:

Andrew Nembhard, el timón en ciernes

El último en explotar, pero también el mejor definido. El futuro de Andrew Nembhard está en la sala de operaciones, con el timón en sus manos y la cabeza como extensión de su entrenador. Un base consolidado como jugón, pero verde como director.

Nembhard es puro desequilibrio, un jugador abonado tanto al vértigo como al ingenio. Un proyectil en transición y un quebradero de cabeza atrás. Todo parte de su intensidad. De su actividad en líneas de pase y su afán por dinamizar los ataques. Ésto último es un arma de doble filo. Necesita controlar mejor los tiempos, analizar las circunstancias y manejar el tempo del partido.

Sin embargo, todo parece más fácil cuando el balón está en sus manos. Su capacidad de desborde es asombrosa, se mueve con fluidez en situaciones de bloqueo directo y divide con inteligencia. Muy listo en los contactos, sobrado de recursos en penetración, pero con la losa del tiro exterior siempre a sus espaldas. Si bien su pull-up a media distancia es notable, sobre todo gracias a su gran suspensión, su productividad desde la línea de tres es casi inexistente.

Tiene la visión de juego, la explosividad y la aptitud de ladrón, pero como su nuevo compañero de equipo, será su muñeca la que marque el camino. Desde apenas unos meses, decidió que fuera Montverde Academy el lugar para conseguirlo.

Foto: FIBA.com

  • ¿Qué universidades están trabajando más fuerte para reclutarte?

“Acabo de recibir mi primera oferta de Baylor”

Simi Shittu, el todoterreno

La nueva esperanza del baloncesto canadiense, nacía en Ontario, líder indiscutible de la Class 2018 en Canadá llega el impronunciable Olawusimisola ”Simi” Shittu.

Cuando destapamos a esta auténtica bestia física y posiblemente próximo capítulo del futuro del baloncesto canadiense, tenemos que fijarnos principalmente en sus cualidades físicas, un alero muy móvil y con buena altura, además de unos muelles impresionantes y de una sorprendente capacidad para dirigir el contraataque una vez ha cogido el rebote en su aro. Aunque su arsenal de momento no es excesivamente amplio, ”Simi” tiene a apoyarse en su capacidad atlética para imponerse a sus rivales, con un buen instinto para finalizar en las cercanías del aro, aunque muchas veces pecando de blando y sin poseer una gran eficiencia en sus finalizaciones.

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que más que una realidad es un gran proyecto, todavía sin completar y muy lejos de ser una realidad pura, Shittu peca de salirse de los encuentros en muchas ocasiones, de no mantener la intensidad al  nivel que debería durante todo el encuentro, además es un jugador que en ocasiones parece que no esté 100% coordinado a su físico y provocando pérdidas evitables, incluso es algo mal reboteador contando conque su transición al profesionalismo debería ser como PF, no como un exterior, ya que su tiro es inexistente por el momento.

Durante este mundial, saltaba la sorpresa de que abandonaba uno de los mejores programas de instituto del país como es Montverde Academy donde compartía vestuario con sus compañeros Nembhard y Barrett. Las malas lenguas dicen que va en busca de un contrato profesional, o que podía seguir los pasos de Thon Maker y enrolarse en un Prep canadiense donde destacar aún más.

Foto: FIBA.com

  • ¿Qué universidades están trabajando más duro para reclutarte?

“Washington, Oregon, Arizona, Oklahoma, Baylor y Kentucky”.

Otros nombres

Emmanuel Akot (Wasatch Academy, Utah): Proyecto de 3-and-D. Portento físico, explosivo pero con ciertos problemas de coordinación. Buen tren inferior, con facilidad para absorber contactos en la zona. Tirador notable, con potencial rango NBA. Muchas carencias en el manejo de balón, es torpe en la definición. Gran potencial defensivo, muy intenso en la defensa sobre balón. Necesita asumir más responsabilidad, tiende a quedarse en un segundo plano.

Ofertas NCAA: Utah, Utah State, Virginia Tech y Oregon.

Danilo Djuricic (St. Michael’s College School): Entre la posición de ‘3’ y ‘4’ abierto. Le falta explosividad para lo primero y altura para lo segundo. Gran tiro exterior (su mejor arma), muy cómodo en el juego sin balón. Lee bien el ataque, muestra frialdad en la toma de decisiones. Eficiente en penetración, pero con problemas en el contacto. Muestra garra e instinto reboteador. Buena actitud defensiva, aunque con carencias en el movimiento lateral.

Ofertas NCAA: Duquesne, Niagara, Washington State (interés de Florida y Michigan).

 

Artículo realizado por Nacho Juan (@NachoJuanRules) y Santi Bautista (@SantiB9).

Declaraciones recogidas en exclusiva por Basketamericano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.