Vuelve la locura

Siete meses después volvió la locura. Y cómo no, con emociones fuertes. Tal vez no sean días para las conclusiones, pero sí para las sensaciones. Vimos los primeros thrillers de la temporada, dominios incontestables y actuaciones de hemeroteca. Todo para recordarnos que en esta competición, los guiones son quimeras.

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Indiana y Arizona sobreviven en Hawaii

Había que esperar caos, desorden e imprecisiones. Y sin embargo, Hoosiers y Jayhawks nos brindaron la primera gran batalla del curso colegial. Un choque de estilos que se fue al terreno de Tom Crean: el dinamismo. Con Frank Mason como capitán general, Kansas no tardaría de aceptar el reto. Enfrente, Indiana tenía las cosas claras. Aprovechar su versatilidad ofensiva para lanzar ataques rápidos. No obstante, la pluralidad de los hombres de Bill Self mantenía el tipo ante las acometidas de un Thomas Bryant diferencial bajo aros.

La igualdad fue la pauta, con una única excepción al inicio de la segunda parte. Cuando los de Lawrence parecían marcharse, ahí estaban los Hoosiers. En total, 17 cambios de liderazgo en el marcador y ninguna ventaja que superara los dobles dígitos. El ambiente en Honolulu era veraniego, pero la intensidad sobre la cancha tenía tintes de Madness. Y más con la irrupción de James Blackmon, quien con el respaldo de Robert Johnson y Josh Newkirk, hizo necesaria la mejor versión de Mason. Tras el intercambio de golpes, llegó la recta final. Nervios y duelo de tiros libres. ¿Resultado? Prórroga.

Pese a la exigencia física del partido, Indiana mantenía la sensación de frescura. El perímetro llevaba ahora la batuta y en el rival el dúo interior Lucas-Bragg se había disipado. Los Hoosiers subieron las líneas, volvieron al correcalles y dilapidaron el partido al contraataque. Visto y no visto, en Bloomington quieren ritmo. (103-99)

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Arizona llegaba a Hawaii sumida en las dudas. Lesiones, problemas extradeportivos…En definitiva, enfrentarse a Tom Izzo no parecía la mejor opción. Y menos tras recibir un 2-17 de parcial de inicio. Primeros minutos y los renovados Spartans transmitían la cohesión de quien lleva 3 años juntos. Todo estaba preparado para la exhibición de Miles Bridges, quien apenas necesitó un par de jugadas circenses para reafirmarse como uno de los proyectos más intrigantes de su generación.

Hasta que llegó Sean Miller para aguar la fiesta. Más concretamente, su defensa. Después de congestionar la zona, subir las líneas de pase y darle los mandos a Kobi Simmons, el partido dio un giro de 180 grados. Michigan State ya no podía circular el balón con comodidad, empezaban a sufrir en la zona y los tiros no entraban. El ritmo descendió y los Wildcats cogían las riendas.

En ataque apareció la versatilidad de Lauri Markannen y atrás la intensidad de Kadeem Allen, pero los de Izzo no se rendían. Pese a la falta de apoyos para Bridges, llegaron con vida al final. Un triple de Tum Tum Nairn invitaba al milagro hasta que Allen, en un coast-to-coast, aprovechaba un despiste defensivo para cerrar el encuentro. A falta de Allonzo Trier, gen competitivo. (65-63)

Todo sigue igual en Villanova

Por si alguien lo había olvidado, Villanova es la vigente campeona. Se encargaron de recordarlo en West Lafayette, donde Purdue esperaba con el cuchillo entre los dientes, y sobre todo, una de las mejores duplas interiores del país. La pareja Swanigan-Haas marcó el devenir del encuentro, desde sus problemas de faltas a su determinación bajo aros (sobre todo el primero). Los Wildcats se dedicaron a compensar su falta de centímetros con inteligencia e intensidad, todo encarnado por un Josh Hart que mantiene el gran estado de forma con el que acabó el pasado curso. Una auténtica batalla con ambiente de marzo, decidida por el ya habitual temple de los de Jay Wright. A falta de acierto, cuidado del balón. Sólo cometieron una pérdida en los últimos cuatro minutos y Jalen Brunson, que no había lanzado ninguno, anotó cuatro tiros libres a 20 segundos del final.

Pero no se engañen, los Boilermakers demostraron que son candidatos a todo en la Big Ten.

Washington y UConn, los primeros upsets de la temporada

Todos los ojos estaban puestos en Markelle Fultz, y sin embargo, todos acabaron en Lorenzo Romar. La Yale de Tom Jones (sin su estrella Makai Mason) expuso las carencias de unos Huskies que no se presentaron en defensa. Los Bulldogs simplificaron el juego, involucraron a todos sus efectivos y mantuvieron una línea constante durante todo el encuentro. Washington se encomendó a su flamante freshmen, él contra todos. Perdió.

Hay otros Huskies que también buscan su identidad, pero en Connecticut. El reflejo de ello fue Jalen Adams, que como el resto de sus compañeros, se chocó contra el muro defensivo que impuso Wagner. Con Mike Aaman a la cabeza, los Seahawks firmaron el primer upset del curso con la premisa de ser el mejor equipo de la NEC este año. No se sorprendan si los ven en el Gran Baile.

Aunque lo peor para UConn aún estaría por llegar. Northeastern fue la siguiente en dejarles en evidencia, y lo peor de todo, también en casa. Dificultades para anotar, debilidad en la pintura y dos derrotas que ponen cuesta arriba su calendario non-conference. Suenan las alarmas en Storrs.

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DUKE. Sí, apenas llevamos tres jornadas de competición. Sí, sus rivales fueron Marist y Grand Canyon, pero estos Blue Devils son temibles. Si ya portaban el cartel de favorito, ahora lo reafirman. Sin Harry Giles, Jayson Tatum y Marques Bolden, los de Coach K han divertido tanto como dominado. Y una de las razones está en el backcourt: el dúo Frank Jackson – Grayson Allen es dinamita.

 

frioKENTUCKY. No se alarmen. Kentucky ha superado (y con nota, pese a sufrir con Canisius en la primera parte) sus dos primeros partidos. De’Aaron Fox demuestra un potencial fascinante e Isaiah Briscoe ha dejado claro que éste puede ser su año. Sin embargo, hay algo que justifica las bajas temperaturas, y coincide con el punto débil de los Wildcats: el tiro exterior – 9 de 34 en triples.

 

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Cada semana pondremos la lupa sobre alguno de los jugadores más destacados del baloncesto universitario.

  • Lonzo Ball (UCLA): Si en UCLA han recuperado la sonrisa, es gracias a él. Lonzo Ball es uno de los prospects más intrigantes que han pisado el Pauley Pavilion en los últimos años. Sobre todo, porque es único. Apenas ha necesitado dos partidos para demostrarlo. Su domino del contraataque, unido a una prodigiosa visión de juego, ha dado alas a unos Bruins que prometen espectáculo. Su versatilidad marcará el camino.

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  • Malcolm Hil (Illinois): No corren buenos tiempos en Champaign. Sumidos en la indiferencia, buscan algo a lo que aferrarse, y ese algo puede ser Malcolm Hill. No ha dejado de crecer en su ciclo universitario, y ahora oposita a ser uno de los jugadores más determinantes de la Big Ten. ¿La prueba? 40 puntos y 12 rebotes ante Northern Kentucky. Infravalorado.
  • Joel Berry (North Carolina): Tras dos años a la sombra de Marcus Paige, ha llegado su momento. El año pasado dejó destellos, pero ahora ha tomado el mando en Chapel Hill. Líder y referente ofensivo, Roy Williams le ha concedido la responsabilidad y éste ha respondido con temple, solidez y eficiencia. Tanto Tulane como Chattanooga han sido testigos. Le veremos más por aquí.
  • Angel Delgado (Seton Hall): No será fácil rellenar el hueco que deja Isaiah Whitehead en Seton Hall. Tanto por carisma como por talento. Sin embargo, la garra de los Pirates se mantiene intacta, y buena parte de culpa la tiene Angel Delgado. El dominicano se ha afianzado como bastión interior, una máquina de dobles-dobles y un motor inagotable. Si los de Jersey quieren correr, sus rebotes serán esenciales.
  • Isaiah Briscoe (Kentucky): Su primer año nos supo a poco, pero ha vuelto para redimirse. El combo neoyorquino ya ha demostrado liderazgo y madurez, y lo que es mejor, eficiencia. Tanto su desequilibrio como su descaro serán fundamentales en un equipo falto de una referencia clara. Aunque Monk no pasará desapercibido, el dúo Fox-Briscoe promete muchos quebraderos de cabeza.

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Año a año crece la colonia española. De contarlos con los dedos de una mano a necesitar los de los pies. Son 14 los jugadores que han emigrado en busca de una oportunidad única, y aquí repasaremos sus actuaciones más destacadas.

Sera habitual que comencemos esta sección con Sebas Saiz. Es su último año en la universidad, y este llega con la premisa de ser uno de los pilares de Ole Miss. Tanto su constante projreso como sus condiciones físicas le avalan. UMass dio buena cuenta de ello, sufriendo una de sus mejores actuaciones en la NCAA: 22 puntos, 19 rebotes y un palmeo que decidió el partido:

 

También en la pintura está destacando Rubén Guerrero. En una South Florida aun sin rumbo fijo, el pívot marbellí continúa la línea ascendente con la que acabó la temporada pasada. En la victoria de los Bulls ante Florida A&M firmó 13 puntos, 16 rebotes y lo más importante: su consolidación como ‘5’ titular.

En la misma línea está Yankuba Sima. Las cosas se ven distintas en St. John’s este curso y él es una de las razones. Aunque el perímetro se está llevando el protagonismo en este arranque, Sima ya ha exhibido su potencial físico. Promedia 11 puntos y 3 rebotes en 15 minutos en pista.

Se esperan muchas cosas de Francis Alonso. Y no es extraño. Su año freshman en UNC Greensboro fue una de las sensaciones entre los españoles. Reafirmó las expectativas frente a la poderosa Virginia. Los Spartans no pudieron con los españoles, pero el malagueño volvió a demostrar con 14 puntos que será uno de los puntales exteriores.

Otro clásico es ya Jorge Bilbao. Sus intangibles, su entrega y su energía son básicos en los esquemas de Scott Cross en UTA-Arlington, algo que se ha visto reflejado en su titularidad y sus minutos. Tras su notable aportación ante Texas Southern (4 puntos, 6 rebotes), no pudo ayudar a su equipo a ganar ante Minnesota.

Pero sobre todo hay que hablar de estrenos. Como el de Ramón Vila, importante desde el primer día en Arizona State. El barcelonés ha mostrado solidez en todas las oportunidades que le ha brindado Bobby Hurley, especialmente ante Portland State con 7 puntos y 4 rebotes. Lo mismo se puede decir de Jaume Sorolla en Valparaiso, quien tendrá que exprimir sus minutos como guardaespaldas de Alec Peters. Mientras esperamos los debuts de Joshua Tomaic (Maryland), Lucas Antunez (Toledo), Jon Ander Cuadra (Campbell) y Jhan Paul Mejía (Cal State Fullerton), vemos como Andrew Ramirez anticipa un rol reseñable en Hartford.

Sin embargo, quien merece capítulo aparte es Eric Vila. No sólo por la versatilidad que está demostrando en Texas A&M, sino por el buzzer-beater que nos dejó ante American:

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Os presentamos algunas de las jugadas más destacadas de la semana:

  1. Miles Bridges es un portento físico

2. Lonzo Ball puede hacer de todo

3. Kadeem Allen decantando la balanza

4. La visión de juego de Caleb Swanigan

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